Santa Inés fue Tierra de Toros y vendió Polled Hereford en U$S 6.125 y Angus en U$S 4.342

La familia Pereira, en la foto junto a Alejandro Zambrano y Carlos Arocena, celebró el 10° remate en la propia estancia.

La familia Pereira volvió a celebrar, en una tarde espectacular, la venta de toda su producción Polled Hereford y Aberdeen Angus, y lo hizo en la propia y centenaria estancia de la zona de Estación Queguay –a pocos kilómetros de Lorenzo Geyres en el departamento de Paysandú–, en subasta a cargo de la firma Zambrano y Cía.

Y el éxito de la subasta no solo estuvo marcado por los interesantes valores –Polled Hereford a U$S 6.125 de promedio y el Angus de La Sorpresa en U$S 4.342–, sino porque gran parte de los compradores llegaron a la estancia, y porque la oferta se dispersó a varias partes del país, y prácticamente todos por la elección de cada lote.

Y en la subasta quedó claro por qué es “Tierra de Toros”. La preparación de la consignación y los excelentes datos de EPD eran un gran atractivo. Y así, con el martillo de Alejandro Zambrano, se dispersaron los 69 toros a un valor promedio de U$S 4.988.

Primero ingresaron a pista los 25 Polled Hereford que hicieron promedio de U$S 6.125, cifra que es 93,95% superior a la obtenida el año pasado. El valor máximo fue de U$S 7.680, por un toro adquirido por Gonzalo Pepe, y el mínimo de US$ 2.880, por un único ejemplar Puro por Cruza.

Con la misma agilidad, se comercializaron los 44 toros Angus, a un promedio de U$S 4.342, un 16,16% superior al remate de 2024. Fueron 11 Red Angus que se pagaron entre 6.720 y 3.960, promedio U$S 4.865 y 33 Aberdeen Angus entre 6.240 y 3.240, promedio U$S 4.167.

EXTRAÑABLE RECUERDO

Antes de iniciarse la subasta, Carlos Arocena, integrante del escritorio rematador, le hizo entrega de un recuerdo a “Cuqui” Pereira, tratándose de un cuadro con una foto del 27 de agosto de 1952. “Hace 70 años en mi primera visita a Santa Inés, doña Chola me pegó un reto: venís a enseñarle a correr carrera de caballo a Cuqui, me dijo. En este tiempo hemos hecho muchos negocios con Santa Inés, recuerdo muchas charlas con don Carlos. Por eso me gustaría compartir con ustedes esta foto que encontré hace unos días”, precisó Arocena, quien tuvo el privilegio además de dar el primer martillazo de la tarde.
Posteriormente, Alejandro Zambrano le entregó a Cuqui Pereirea en nombre del equipo de la firma, y de su padre que lo eligió, una campana, “un símbolo para ser parte de este hermoso lugar”, dijo.

Y luego reflexionó sobre la importancia de generar vínculos. “Cuando una empresa realiza una venta a un cliente, es un objetivo cumplido, cuando son varias ventas, va formando un vínculo. Pero, además, el caso de esta familia tan vinculada, cuando el cliente que compra, repite y le cuenta a otros, se genera una marca. Y es lo que hay en Santa Inés”, dijo Zambrano. Y cerró, afirmando que “hay un camino trazado para que lo recorran las nuevas generaciones”. Porque, enfatizó, “la marca de Santa Inés, es una familia que no sólo vende genética, genera vínculos en contacto con los clientes durante todo el año; todos los días habrá siempre un Pereira atendiéndolos, solucionando problemas, o conversando simplemente”.

CONFORMIDAD

Finalizado el remate, “Nacho” Pereira Campomar dijo que las ventas “fueron muy buenas, con un claro destaque para los Polled Hereford, que este año estaban soberbios, y la gente lo pagó, y el Angus acompañando y con muy buena demanda, ya que colocamos 70 toros”.
Consideró que la gente “es muy selectiva en su elección, y la mayoría de los compradores estaban acá. A nosotros nos gusta recibir a los clientes y amigos, y que sea toda una fiesta familiar”, dijo el integrante de la familia Pereira.