Dr. Ricardo Diez- Abordaje de los fibromas (miomas) uterinos

Los fibromas uterinos son el tumor uterino pélvico benigno más común en las mujeres. Se desarrollan a partir del músculo del útero denominado miometrio. Un 50% de las histerectomías se atribuyen a los fibromas; el 90% se diagnostica entre los 35 y 54 años.

Están formados sobre todo por músculo liso y tejido fibroso. Afectan a más de un 50% de las mujeres en edad reproductiva.

Se postula que crecen a partir de algunas células que comienzan a dividirse y comienzan a generar el tumor, estimuladas por las hormonas femeninas, que se producen por la ovulación, los estrógenos y la progesterona. Es por esto que en las mujeres en edad reproductiva, pueden ir creciendo con el paso del tiempo, y luego con la menopausia, regresan y se achican.

Su tamaño varía desde plántulas hasta grandes tumores uterinos y se localizan en:
Submucosos: se desarrollan dentro de la cavidad endometrial o protruyen hacia esta.
Intramurales: se desarrollan en el espesor de la pared uterina.
Subserosos: crecen desde la pared hacia el exterior del útero.
Pedunculados: desarrollan un tallo delgado que los conecta al útero.

Factores de riesgo

Predisposición genética, inicio de la menstruación antes de los 10 años, nuliparidad, menopausia tardía, obesidad; bajo nivel de vitamina D; dieta rica en carne roja y baja en verduras, frutas y lácteos, consumo de alcohol, cerveza, estrés crónico.

Cuadro clínico

Algunas mujeres pueden no experimentar ningún síntoma, mientras que otras pueden tener síntomas significativos, como:
Menstruación abundante: Sangrado menstrual excesivo o prolongado. Dolor pélvico: Dolor en la pelvis o la parte baja del abdomen.
Dolor durante las relaciones sexuales.
Presión en la vejiga, lo que puede llevar a orinar con más frecuencia. Dolor de espalda o piernas por miomas grandes.
Fatigabilidad por anemia ferropénica, debida al sangrado abundante.
Hinchazón abdominal: en miomas grandes, el abdomen puede aumentar de tamaño.
Disfunción reproductiva-infertilidad, aborto espontáneo.
Resultados adversos del embarazo: desprendimiento de placenta, restricción del crecimiento fetal y parto prematuro.

Diagnóstico

La ecografía transvaginal es la técnica diagnóstica de elección.

¿De qué se debe diferenciar un fibroma?

Con pólipo endometrial, cáncer endometrial, leimiosarcoma, embarazo, tumor de ovario.

Tratamiento

Si los fibromas son asintomáticos, se puede optar por no recibir tratamiento. Si hay síntomas, las opciones incluyen observación, medicación o tratamiento quirúrgico. El mejor tratamiento depende de qué síntoma(s) resulten más molestos. El tamaño, cantidad y ubicación de los fibromas, así como el deseo de embarazo en el futuro influyen en la decisión del tratamiento.

Mensaje preventivo

La clave es la consulta ginecológica regular, ya que permite detectar los fibromas a tiempo, controlar la evolución y seleccionar el mejor tratamiento.