Deficiencia de vitamina D en personas mayores: consecuencias en huesos y músculos

La vitamina D es esencial. El organismo la utiliza para el desarrollo y mantenimiento normal de los huesos e influye en el sistema nervioso, el sistema musculoesquelético e inmunitario. El Dr. Marcelo Luaces, integrante del equipo técnico que encabeza el Dr. Gustavo Curbelo en Atención de Alzheimer Paysandú (ADAP) señaló que las afecciones médicas que provoca la deficiencia de esta vitamina, “incluyen fibrosis quística, enfermedad de Crohn y enfermedad celíaca. También obesidad, porque un índice de masa corporal superior a 30 se asocia con niveles más bajos de vitamina D. Las células grasas mantienen la vitamina D aislada para evitar su liberación y la obesidad suele requerir dosis mayores de suplementos de vitamina D para alcanzar y mantener niveles normales”.

Además de las condiciones médicas que pueden provocar una deficiencia de vitamina D, los factores biológicos y ambientales, se agrega a la edad. “La capacidad de la piel para producir vitamina D disminuye con la edad, por lo que las personas mayores de 65 años tienen un riesgo especial de deficiencia de esta vitamina. Los bebés también corren el riesgo de no recibir suficiente vitamina D. Esto es especialmente cierto para los bebés alimentados exclusivamente con leche materna, ya que esta contiene solo una pequeña cantidad”.

El color de la piel es otro factor, en tanto “es más difícil para la piel de color oscuro producir vitamina D a partir de la luz solar que para la piel de color claro, por lo que las personas con piel más oscura tienen un mayor riesgo de sufrir deficiencia”: Incluso la movilidad, porque “las personas que están confinadas en sus hogares o rara vez salen, como por ejemplo las personas institucionalizadas, no pueden utilizar la exposición al sol como fuente de vitamina D. Por lo tanto, tienen un mayor riesgo de sufrir deficiencia”.

Signos y síntomas

La falta de esta vitamina no es tan evidente en los adultos y se manifiesta por fatiga, dolor de huesos, debilidad muscular, dolores musculares o calambres. Cambios de humor, como la depresión y, sin embargo, es posible que no presente signos ni síntomas.

La deficiencia de vitamina D es un problema mundial común. Aproximadamente mil millones de personas en todo el mundo padecen deficiencia de vitamina D, mientras que el 50 % de la población tiene insuficiencia.

En cuanto a los controles, es posible que una persona necesite controlar sus niveles de vitamina D en sangre si tiene ciertas afecciones médicas o factores de riesgo de deficiencia de vitamina D o síntomas.
Explicó que “se puede considerar comer más alimentos que contengan vitamina D, como hígado, sardinas, yemas de huevo, aceite de pescado y recibir más luz solar teniendo en cuenta los efectos de exposición en horas no sugeridas”, además de la consulta con un médico para suplementacion si los valores en la dosificación de vitamina D son inferiores a lo normal.