En las últimas horas Álvaro Danza, presidente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) ha comunicado que ha decidido renunciar a toda su actividad privada en el tiempo que dure su gestión al frente de ese organismo público. Durante varias semanas Danza fue criticado por la oposición por mantener su actividad privada en tres mutualistas y haber superpuesto horas de la Universidad de la República (UdelaR) con su trabajo. Es importante tener en cuenta que la decisión de Danza de suspender la actividad que mantenía en tres mutualistas privadas (La Española, Médica Uruguaya y CAMS de Soriano) fue adoptada a pedido de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, todo ello en una conferencia de prensa en la cual el presidente de ASSE se limitó a leer una declaración. De acuerdo con lo informado por el diario El Observador, “En el caso de la Universidad de la República, Danza aseguró que pedirá licencia por razones de índole personal”, afirmó. Según esa misma publicación, Danza cobra un sueldo líquido de cerca de $130.000 en ASSE pero eso sólo representaba, hasta el momento, la quinta parte de sus ingresos mensuales. En efecto, Danza ganaba además $266 mil por seguir atendiendo casos en la Asociación Española –hacía 12 horas por mes en policlínico, según contó en una entrevista con El Observador–, $78.000 como grado 5 en la UdelaR, $50.000 tanto en la Médica Uruguaya como en la Cooperativa de Asistencia Médica de Soriano (CAMS) –hacía cuatro horas mensuales en cada una– y otros $5.000 provenientes del Fondo Nacional de Recursos. Según la información aportada por el jerarca a la Junta Nacional de Transparencia y Ética Pública (Jutep), Danza percibe un total de ingresos líquidos de 639.000 pesos uruguayos.
Entre sus argumentos, la oposición mencionó el artículo 200 de la Constitución Nacional, el cual establece que “los miembros de los Directorios o Directores Generales de los Entes Autónomos o de los Servicios Descentralizados no podrán ser nombrados para cargos ni aun honorarios, que directa o indirectamente dependan del Instituto de que forman parte”. De la misma forma fue invocado el artículo 9 de la Ley N°18.161 de 29/07/07 según la cual “los miembros del Directorio de ASSE no podrán ser nombrados para cargos, ni aún honorarios, que directa o indirectamente dependan de ésta. Esta inhibición durará hasta un año después de haber cesado en sus funciones, cualquiera sea el motivo del cese, y se extiende a todo otro cometido, profesional o no, aunque no tenga carácter permanente ni remunerado. Los miembros del Directorio tampoco podrán ejercer simultáneamente profesiones o actividades que, directa o indirectamente, se relacionen con ASSE. Las prohibiciones e incompatibilidades señaladas no rigen para las funciones docentes desempeñadas honorariamente en institutos de enseñanza superior”. Tanto ASSE como el Frente Amplio ignoraron abiertamente ambos artículos. El papel de la Jutep en el caso Danza también ha sido especialmente vergonzoso pero coherente con el accionar y la filosofía frenteamplista: el Estado al servicio del partido, tal como sucedió en las “democracias populares” y en la propia Unión Soviética durante tanto tiempo. De acuerdo con el semanario Búsqueda, para la Jutep “No existe incompatibilidad entre el ejercicio de la presidencia de ASSE y el desempeño en cargos docentes de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, así como en funciones profesionales en las Instituciones de Asistencia Médica Colectivas del sector privado”.
Con sólo nombrar las instituciones y organismos la propia Jutep deja en evidencia su propia contradicción, en una suerte de burla descarada a la ciudadanía. Este veredicto muestra la nula seriedad de una institución que está justamente para velar por la transparencia en el Estado, y deja una mancha que será difícil de quitar para futuros fallos que, con este antecedente, dará qué intereses los mueven.
En efecto, si algo ha dejado claro el Frente Amplio en más de quince años de gobierno es que su visión de que “lo político está por encima de lo jurídico” se aplica a todos los niveles y ámbitos de la Administración Pública y ASSE no es la excepción. Tanto las autoridades de esa fuerza política como sus legisladores y referentes han torcido o directamente ignorado la letra de la Constitución, de la ley y hasta del sentido común hasta límites inimaginables tal como lo han hecho en su momento otros gobiernos populistas de la región.
Adicionalmente se plantea otro tema que es el exorbitante nivel de sueldos que los médicos uruguayos ganan en el cumplimiento de su trabajo profesional. En un país donde el salario mínimo es de $ 23.604 y miles de trabajadores ganan menos de $ 25.000 resulta obsceno que muchos médicos, como el propio Danza, tengan ingresos líquidos muy por encima a los que ganan el propio presidente de la República, Yamandú Orsi, quien, de acuerdo con el semanario Búsqueda tiene un sueldo líquido de $ 571.196,68. En efecto, según la mencionada publicación “El sueldo básico de Yamandú Orsi es de $ 734.046,97, a lo que se agregan “gastos de representación” con y sin aportes jubilatorios, y conceptos que en su recibo figuran como “aumento mayo/2023”, “recuperación salarial 2006”, “recuperación salarial 2007” y “antigüedad”. Todo suma haberes nominales mensuales por $ 1.068.404,71, aunque con los descuentos para la seguridad social, el Fondo Nacional de Salud y el Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas, al presidente de la República le queda “en la mano” –líquido– una remuneración de $ 571.196,68. Como jefe del Poder Ejecutivo, su paga es la máxima dentro de una estructura salarial en esa área estatal que muestra disparidades entre los escalafones de los distintos incisos”. O sea: Danza gana por ingresos del propio Estado más que el presidente de la República. Como se dice habitualmente, “rinde lindo la changa” de los médicos uruguayos. Ese nivel de gastos en salarios médicos recarga el sistema de salud en áreas que son altamente sensibles, como el valor de la cuota mutual o de los diversos tiques que son los que terminan financiado los sueldos “de ópera” de los médicos uruguayos. Pero eso ciertamente es otro tema, mucho más amplio, puesto que el caso de Danza no es la excepción sino más bien la regla en el sistema de Salud, donde algunos profesionales –indistintamente si es en al ámbito privado, mutualistas o ASSE—ganan verdaderas fortunas sumando horas de funciones que se superponen en los distintos centros, un verdadero agujero negro que la muy populista “reforma de la Salud” impulsada por el Frente Amplio jamás intentó siquiera tocar.
Todos esos “salarios” se terminan financiando con faltantes de materiales médicos, demoras en la atención y recorte de estudios médicos, porque se trata de sueldos que pagamos entre todos a costa de la atención de salud que recibimos.
En el año 2014, durante una entrevista con la cadena de noticias estadounidense CNN, el entonces presidente de la República José Mujica afirmó que “a los que les gusta mucho la plata hay que correrlos de la política” porque “son un peligro”. Sería bueno que las actuales autoridades del Frente Amplio, así como sus representantes en el gobierno y el propio Alvaro Danza recuerden esta frase de su propio líder y la lleven a la práctica de una vez por todas.

