Solicitada: La educación infantil

La educación infantil y el desarrollo humano debe combinar psicología, neurociencia y una visión antropológica integral; debe respetar la naturaleza y el ritmo del niño. El aprendizaje auténtico nace de la admiración, del asombro. El niño aprende mejor cuando descubre la realidad con curiosidad y calma, no cuando está sometido a sobreestimulación constante. Son nocivos el uso precoz y excesivo de pantallas, la hiperactividad, el entretenimiento constante y la presión por adelantar aprendizajes.
Más estímulos no significa más aprendizaje. El cerebro infantil necesita el juego libre, el contacto con la naturaleza, no reemplazarlo por experiencias digitales prematuras, el silencio, la atención, los vínculos afectivos sólidos, el tiempo y una educación que forme inteligencia, voluntad, interioridad, capacidad de atención y afectividad. La educación no es solo transmisión de contenidos, sino acompañamiento personal.
La infancia no debe acelerarse ni saturarse de estímulos: debe protegerse para que el niño madure de manera armónica y profunda.

Ing. Agr. José Francisco Ramos Peralta