La inauguración de la Residencia Estudiantil en el predio que algún día supo ocupar la Dirección de Vialidad de la Intendencia Departamental de Paysandú (IDP) marca un hito de contenido doble para nuestro departamento.
Como se explica en la página web de la propia Intendencia “la construcción de la Residencia Universitaria de Paysandú (RUP) nace de una iniciativa nuestra, de la Intendencia de Paysandú, como parte de nuestras políticas de promoción social, educativa y territorial. Lo hacemos con un propósito claro: asegurar que los jóvenes del interior del departamento y de otras localidades del país puedan acceder y permanecer en la educación terciaria y universitaria en nuestra ciudad. Queremos multiplicar oportunidades.
Por eso impulsamos la creación de una infraestructura que les permita estudiar, crecer y proyectar un mejor futuro. Es una inversión que asumimos con visión y convicción, alineada a un nuevo modelo de desarrollo que pone la mirada en el futuro de Paysandú. Esta residencia moderna y funcional se integra además con la obra del nuevo campus de la Universidad de la República, que hoy se construye en las antiguas instalaciones del Corralón Municipal, un espacio que donamos en el marco de un proyecto integral de desarrollo para nuestra ciudad (…) La cuota mensual general es de 1,5 BPC e incluye alojamiento en dormitorio compartido, uso de lavadero e instalaciones de cocina equipadas, vigilancia y CCTV, servicio de recepción, conectividad, limpieza de áreas comunes, cobertura de emergencia por área protegida y espacios destinados al estudio y la convivencia. También podrán solicitarse precios promocionales de 1 BPC o 0,5 BPC, según la evaluación socioeconómica y la disponibilidad presupuestal”. El primer hito de esta nueva obra tiene relación con una apuesta clara y fundamentada para revitalizar una zona de la ciudad que, en las últimas décadas, había sufrido un continuo e inexorable deterioro urbano. La RPU dotará de movimiento y nueva vida a un sector que sólo tenía alguna clase de movimiento durante los fines de semana.
Además, era inundable –ahora se elevó a cota 10 metros, incluido los accesos—y había un asentamiento irregular en un terreno lindero que debía ser asistido cada vez que el río crecía, y que fue realojado.
Asimismo, y por su cercanía con el Club Remeros, potencia la oferta deportiva de esta institución en función del número de jóvenes que pasarán a vivir en su entorno.
En una entrevista realizada al Ingeniero Horacio Mársico en el mes de junio de 2025, el profesional destacaba, durante una recorrida por el edificio que estaba en construcción en ese momento, que “las condiciones del lugar: buena ubicación, vistas privilegiadas desde la altura y un entorno totalmente transformado. Estamos recuperando un terreno que antes se inundaba y que estaba degradado. Hoy, ese mismo espacio se convierte en un orgullo para Paysandú y para los futuros profesionales que vivirán y estudiarán aquí”. Asimismo, subrayó que “el área donde se ubica la residencia ya no corre riesgo de inundación ni de cortes de energía, un factor importante para garantizar la seguridad y el confort de los estudiantes. Con una capacidad inicial para 140 estudiantes, la residencia también fue diseñada con posibilidad de ampliación. El edificio tiene margen para crecer si fuera necesario. No lo estamos pensando de inmediato, pero es una posibilidad real si el proyecto da buenos resultados”.
El segundo hito, está relacionado con la proyección de Paysandú como una ciudad universitaria, un logro que ha llevado diversos esfuerzos desde los más variados ámbitos (la política, la academia y la propia IDP) a través de varias décadas. Si a ello se le agrega la adjudicación de la exterminal de ómnibus a la UdelaR y la obra que se lleva a cabo en el exCorralón Municipal, resulta claro que Paysandú se encuentra en un camino virtuoso en el cual la Intendencia y la UdelaR han desempeñado un papel fundamental con acciones claras, comprometidas, efectivas y eficaces. Hoy por hoy, la conformación de una ciudad universitaria constituye un camino cierto y claro de desarrollo para nuestro departamento (tan golpeado por situaciones de desempleo y seguro de paro) al tiempo que muestra un bienvenido cambio en la UdelaR, absorbida durante décadas por el centralismo montevideano.
Una muestra de esa atmósfera estudiantil que se vive en la ciudad es que el pasado miércoles 18 de marzo se llevó a cabo, una vez más, el tradicional evento “Tocó Venir”, en el que se dio la bienvenida a la generación universitaria 2026. En esa ocasión, en la página web de la Intendencia consta que “el Intendente resaltó que son más de 1.600 estudiantes los que comenzarán a transitar la vida universitaria en Paysandú, que se suman a los que ya vienen, totalizando más de siete mil jóvenes de todo el país que eligen Paysandú para vivir unos cuantos años de su vida. No es solo el tema de que sea la Universidad de la República y la Intendencia los que organizan, es Paysandú que les da la bienvenida a esos miles de gurises y gurisas”, indicó el Intendente. Paysandú ya es una ciudad universitaria. Paysandú sigue siendo el lugar con mayor matrícula universitaria en todo el país, sacando Montevideo, eso hay que cuidarlo y que se siga manteniendo depende de todos nosotros”.
Por su parte, Mauricio Cabrera, director del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte de la Universidad de la República (UdelaR), destacó a la página web de la UdelaR que “la creación de la residencia es resultado de un trabajo articulado entre instituciones públicas para la consolidación de la ciudad universitaria. Apostar a la educación superior como principal herramienta de movilidad social es, y debe ser, una política de Estado, y debe ser una política articulada con los gobiernos departamentales. Actualmente, más de la mitad de la matrícula universitaria en Paysandú corresponde a jóvenes provenientes del interior del departamento u otras partes del país, incluido Montevideo”. La residencia está dirigida a personas de todo el país interesadas en cursar estudios en la UdelaR, los Institutos de Formación Docente, UTEC, UTU y otras instituciones radicadas en el departamento.
Esta condición de “ciudad universitaria” es finalmente una realidad tangible para todos los ciudadanos sanduceros y no solamente para los estudiantes y sus familias. Desde el punto de vista económico, se produce un incremento de los habitantes de la ciudad con el consiguiente crecimiento del consumo en diversos rubros (alquileres, compra de alimentos y artículos de limpieza, por mencionar sólo algunos) y desde el punto de vista social y educativo se produce genera un contingente de futuros profesionales que mantendrán un vínculo con la ciudad y que muy probablemente permanezcan viviendo en nuestra ciudad una vez que hayan egresado de sus respectivas carreras. Todo esto se traducirá en una población con estudios y títulos universitarios en diversas disciplinas, lo que constituye un pilar fundamental para poner al servicio de toda la comunidad (por ejemplo, entidades públicas y privadas y sociedad civil) de un conocimiento generado en forma local y con recursos locales, lo que obviamente potencia su valor agregado y su derrame en territorio.
Lo que hace tan sólo una o dos décadas atrás parecía imposible, finalmente sucedió: Paysandú es una ciudad universitaria y la residencia a inaugurarse es un pilar fundamental de esa realidad tan alentadora.

