La baja cantidad de población de nuestro país tiene sus ventajas pero también sus limitantes. Y en los próximos años, a estar por las proyecciones de los expertos, a partir de las tendencias que revelan mediciones como el reciente Censo, lo más factible es que empecemos a ser cada vez menos los uruguayos. Para colmo de males, eso se va a traducir en un envejecimiento poblacional, porque la expectativa de vida es cada vez mayor, y aunque es en sí misma una buena noticia, también supone desafíos mayores para el sistema de cuidados, para el sistema de atención a la salud y para la seguridad social. Solo en Educación primaria este año hay 15.000 alumnos menos, si hacemos la proyección, dentro de 10 o 15 años habrá 15.000 trabajadores menos produciendo y aportando a la financiación de estos sistemas. Es mucho aporte el que ha de faltar.
Ya antes hemos destinado espacio en esta sección a analizar los problemas demográficos del país, como así también hemos buscado hacer aportes al debate de cómo hacemos para revertir la tendencia actual y buscar que en el futuro haya más uruguayos y uruguayas.
En el programa En Perspectiva Emiliano Cotelo viene realizando un ciclo de entrevistas con actores de la sociedad para que vuelquen su visión al respecto y qué alternativas están viendo a futuro, pensando en su sector de actividad en particular, pero también en cómo proyectan al país en los años venideros.
En esta oportunidad el entrevistado fue el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, quien dejó una serie de inquietudes para sumar a la discusión de qué hacer, de cómo hacer para revertir el escenario proyectado pero también de cómo mantener la actividad empresarial. La clave, dijo, en síntesis, está en limitar la emigración de los uruguayos y en fomentar la inmigración de trabajadores jóvenes y capacitados. Para ello es indispensable que Uruguay se vuelva más atractivo. La entrevista toda es muy interesante y está disponible para quien la desee revivir en los canales del programa, pero a efectos del tema puntual nos centraremos en algunos conceptos que transmitió el presidente de la Confederación, una entidad que tiene como objetivo trabajar la agenda a largo plazo más que situaciones puntuales de los sectores empresariales, porque para eso está cada cámara.
Loureiro recordó que durante el segundo período de gobierno de Tabaré Vázquez, la OPP, en ese momento dirigida por el hoy presidente del BROU, Álvaro García, realizó un trabajo de prospectiva, con el que recorrió todo el país recogiendo impresiones en talleres con la comunidad. Al cabo de ese proceso uno de los temas que más se trabajó fue, justamente, el demográfico. “Se planteaban como tres escenarios. El negativo, el neutro, y el positivo. Tres escenarios de la evolución demográfica a 2050. El positivo era podíamos llegar a 4.200.000 habitantes”, recordó. “Después de cinco años sale el Censo. Y con todos los estudios que se hacen a partir del censo y una cantidad de información que Instituto de Estadísticas tiene, justamente, se publican estas últimas cifras que son bastante preocupantes, para un poquito más a largo plazo, 2070, pero no deja de ser que en el 2050 no se va a cumplir lo que se pensaba que se iba a cumplir. O sea, se va a cumplir el negativo”, afirmó. Loureiro dijo además compartir la visión del ministro de economía, Gabriel Oddone, de que Uruguay tiene que crecer más. “Tiene pendiente aumentar la tasa de crecimiento”, que ha estado muy poco por encima del 1% en los últimos diez años. “Ya venía siendo un reto complicado a veces de crecer más, con menos trabajadores la complicación aumenta”, planteó. Pero haciendo un acercamiento, el directivo planteó que esta falta de crecimiento no es general y pareja. “Donde se crece menos es en el quintil 5, en el quintil donde están los principales egresados de las universidades en todo lo que es la economía del conocimiento. El mundo va para la economía del conocimiento, entonces no es solamente que tenemos un problema de cantidad de personas que vamos a tener en ese futuro, sino que además vamos a tener menos en aquellas que son más productivas para el futuro que se nos viene”. El problema empieza a ser mucho mayor, dijo.
Y entonces es que aparece este asunto de los desplazamiento poblacionales. “Veníamos insistiendo en lo que se llama migración calificada”, que se produjo para algunos sectores especialmente tecnificados. “Para poder tener esa migración calificada tenemos que tener al país en crecimiento a tasas que el ministro Oddone, proponía para cuando se estableció el presupuesto nacional”, expresó Loureiro. Tasas que son muy superiores a las actuales, como ya hemos comentado aquí mismo antes. El razonamiento es que “para ser atractivos como país, tenemos que estar creciendo y poder pagar salarios para que migrantes calificados puedan venir”. Pero ese es el desafío de corto plazo al que hay que sumarle otros agregados, como lograr “sectores económicos multiculturales”, que hagan su aporte también a la producción del país y a su inserción internacional en mercados a los que hoy no accedemos.
El directivo empresarial dijo que en este contexto actual tan agitado el país y la región tienen en la tranquilidad un argumento, como lo expuso el presidente Orsi en la asunción al frente de la presidencia pro tempore de Celac.
Sin embargo, más que conquistar extranjeros que deseen avecinarse, Uruguay tiene el desafío de frenar una dolorosa emigración. “No podemos perder cerebros dentro del Uruguay”, afirmó. “Tenemos hoy una emigración importante, sobre todo en sectores jóvenes que no están muy bien tratados en el mercado de trabajo. Ese es un tema donde tenemos que trabajar más, pero no alcanza solo con política de empleo juvenil, tenemos que trabajar mucho en la capacitación, en la formación”, expresó. Aunque también dejó su visión personal de que “también habría que trabajar más en primera infancia, familia. Uno de los más importantes y el que hay que resolver es el tema de la pobreza y el tema de la primera infancia. Ahí es donde hay que trabajar más activamente”.
Varios de estos temas que planteó Loureiro tienen un denominador en común, que es lo caro que es nuestro país. Tanto para atraer inmigración como para evitar que se nos vayan los jóvenes calificados, los que tienen posibilidad de hacerse de un buen empleo en el exterior, hay que lograr que el salario que puedan obtener les rinda y la forma de hacerlo es que baje el costo de vida. Aunque la inflación está controlada, los costos que tiene Uruguay son una razón para que quien tenga intención de venir a radicarse se lo piense dos veces, y es a la vez un incentivo para quienes manejan la idea de irse. No es lo único que pesa, claramente hay otros argumentos, pero no dejará de estar entre las principales razones por las que hacer las valijas.
