La tradicional Carrera de Mozos se desarrollará hoy desde las 16 en el circuito del Obelisco, en una nueva edición de uno de los grandes clásicos de la Semana de la Cerveza. Decenas de mozos y meseras serán parte de una competencia que, con el paso de los años, se ganó un lugar entrañable en la fiesta sanducera, no solo por su atractivo visual y su convocatoria, sino también por lo que representa para la identidad local.
Mientras el programa oficial concentra recitales y espectáculos multitudinarios, hay actividades que mantienen otro pulso de la Semana, más cercano y profundamente popular. Horacio Merlo destacó que a estas propuestas “la gente las siente como propias” y que forman parte de una vivencia que desborda el predio ferial y se instala en toda la ciudad.
La Carrera de Mozos es, justamente, una de esas expresiones que sobreviven al paso del tiempo porque conservan intacta su esencia.

No se trata solo de correr con una bandeja en la mano, sino de demostrar oficio, destreza y equilibrio. “Es una carrera donde gana el que no corre”, resumió Merlo, en una definición tan sencilla como precisa, porque en esta prueba el apuro puede ser el peor enemigo. La clave está en sostener la bandeja, cuidar cada movimiento y llegar sin que el vaso ni la botella traicionen el esfuerzo. El desafío convierte una tarea cotidiana en un espectáculo que el público sigue con entusiasmo. Pero además, detrás de la competencia hay una reivindicación explícita del trabajo gastronómico. “Lo que se busca es reivindicar el trabajo del mozo y la moza”, señaló Merlo, al subrayar el valor simbólico de una actividad que pone en primer plano un oficio muchas veces exigente y poco visibilizado.
La edición de este año tendrá además un momento especialmente emotivo con el homenaje a Sully Severo, recordada por haber sido, a fines de los años 80, la primera mesera en ganar en su categoría.

Su nombre ocupa un lugar destacado en la memoria de esta competencia y su reconocimiento aparece como un gesto de justicia hacia una figura que dejó huella en una prueba que también fue creciendo en participación femenina.
Así, entre bandejas, vasos y aplausos, la Carrera de Mozos volverá a reunir hoy al público en torno a una tradición que conserva intacto su encanto. En medio de una Semana de la Cerveza repleta de grandes convocatorias, la vieja competencia del Obelisco reafirma que la fiesta también se construye desde esos rituales cercanos que los sanduceros siguen sintiendo como propios.

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