Un convenio de productividad para funcionarios de la Dirección de Vialidad abocados a obras de caminería rural fue firmado por la Intendencia y la Asociación de Funcionarios y Obreros Municipales (Adeyom), como parte de un cambio de enfoque en la gestión del trabajo municipal, al pasar de una lógica centrada en las horas a otra basada en productividad. El intendente Nicolás Olivera indicó que “dejamos de pensar en términos de horas y pasamos a pensar en términos de rendimiento y productividad; sobre la misma base horaria, se va a poder producir más y mejor, con estándares, por supuesto”. “El que trabaje más y mejor, no sólo más, mejor, va a ver retribuido sus esfuerzos”, afirmó, y remarcó que el objetivo no es solamente mejorar la remuneración de los funcionarios, sino también atender una necesidad permanente del interior del departamento. “La caminería para nosotros termina siendo algo en lo que, si no optimizamos nuestros recursos, no llegamos”, expresó.
DE LAS HORAS A LOS RESULTADOS
Olivera sostuvo además que no se trató de una decisión unilateral del Ejecutivo, sino del resultado de un intercambio con los trabajadores. Se trató, dijo, de un planteo que “fue y vino tantas veces como tuvo que ir y venir para ponernos de acuerdo en algo superador”. A su entender, el principal valor del convenio es que deja atrás una discusión centrada en horas y jornales, para pasar a medir el trabajo por resultados.
UNA DEUDA HISTÓRICA
El director de Vialidad, Juan Carlos Turban, ubicó el acuerdo dentro de una línea de trabajo que la administración venía desarrollando desde tiempo atrás y destacó que la caminería rural “es la prioridad número uno de esta gestión de gobierno”. En ese marco, sostuvo que el nuevo convenio busca corregir una omisión de larga data con quienes cumplen tareas en ese sector.
“Nos quedaba por saldar una muy importante y creemos que es un rezago histórico, que es reconocer el esfuerzo, reconocer el estar lejos de las casas, reconocer el trabajo que hace el funcionario municipal cuando está en caminería rural”, expresó. Añadió que el convenio apunta a dos objetivos simultáneos, aumentar el rendimiento en la ejecución de obras y asegurar que ese esfuerzo tenga reflejo económico para los funcionarios.
LOS DATOS DEL RENDIMIENTO
Turban explicó que el acuerdo contempla dos modalidades de productividad, una vinculada al acarreo intenso y otra asociada al transporte de tosca o material granular en caminería rural. Destacó además los resultados de una prueba piloto realizada en diciembre. “Veníamos con un rendimiento de cada cuadrilla entre 8 y 9 kilómetros de caminería rural por mes normal, pasamos a tener un salto a 18 kilómetros en el mes de cada cuadrilla”, afirmó.
A eso sumó un dato general sobre la actividad acumulada desde el inicio de la administración, al señalar que “desde que asumimos el 10 de julio, vamos realizando 877 kilómetros de caminería rural en conjunto con los municipios”. También destacó el aporte de los alcaldes y de sus equipos de vialidad en la tarea diaria.
LA VISIÓN DE LOS TRABAJADORES
Desde la parte sindical, el presidente de Adeyom, Luis Figueroa, valoró el convenio como el reconocimiento de una realidad largamente planteada por los trabajadores. “Consideramos que es el reconocimiento un poco de los trabajadores por toda la tarea que implica estar toda la semana fuera de su casa”, sostuvo.
También señaló que la firma del acuerdo implica validar el trabajo desarrollado por las cuadrillas. “Creo que también es el reconocimiento y por eso se logra esta productividad, porque valoran y reconocen que la tarea se viene haciendo bien y los equipos vienen funcionando bien”, afirmó. Agregó que el convenio puede transformarse en una herramienta útil para futuras productividades dentro de la Intendencia.

