
En los comedores municipales aumentó la cantidad de asistentes, así como las becas de alimentación solicitadas por centros de enseñanza media de Paysandú. La directora de Promoción Social, Guadalupe Caballero, aclaró que a la Intendencia le compete la cobertura de alimentación de las poblaciones vulnerables y los estudiantes con evaluaciones socio-económicas previas.
El acuerdo con el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) no cubre la totalidad de las necesidades alimenticias de la población objetivo, de acuerdo a la jerarca.
Aumento de estudiantes
Un convenio que continúa desde la gestión anterior con la Universidad de la República, habilita a la asistencia de unos 380 al mediodía y noche en el comedor estudiantil. “A su vez este año avanzamos en un acuerdo que estaría pronto en los próximos días en la cobertura de 145 cupos para UTU en convenio con INDA”, dijo a EL TELEGRAFO.
El organismo aporta algunos alimentos secos, que completa la Intendencia junto a otros insumos en convenio con pequeños productores. “Estamos registrando cerca de 40 solicitudes de liceos de Paysandú cuando el año pasado asistíamos a unos 8.
A esto se suman 42 estudiantes alojados en la residencia universitaria que, al igual que UTU solicitan el apoyo en alimentación. Nos preocupa el aumento de esta población porque son estudiantes que se encuentran en situaciones muy vulnerables”.
Recordó que el año pasado con recursos de la Intendencia, “asistíamos a 30 estudiantes de UTU y hoy hablamos de 145 cupos ya solicitados. Tuvimos una reunión con el director Dany Silveira, quien administrará los cupos de los centros educativos que no cuentan con un comedor propio. La información se eleva a INDA que es el organismo encargado de su aprobación”.
El aporte económico para cubrir otros alimentos secos y el pan que se envían en forma trimestral, “hasta el año pasado eran $26 por cada cupo del Sistema Nacional de Comedores del INDA que no alcanzan. Por eso cubre la Intendencia y no es un gasto sino una inversión para el futuro de los estudiantes”.
Caballero destacó que “algunas decisiones se toman desde los escritorios de Montevideo. INDA envía porciones similares a una persona que consume las cuatro comidas al día y para nuestros usuarios muchas veces es la única comida del día. Por eso, es que se refuerzan con recursos de la Intendencia. Al aumentar el número de beneficiarios, también se incrementa el trabajo. Por lo tanto, hay que contratar más funcionarios para cubrir la demanda alimenticia y no cargar más a quienes ya cumplen su función. Y de eso también se hace cargo la Intendencia”.
Refugio mides
El refugio del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) elabora la comida para su población objetivo al mediodía y la noche asistida por INDA. “Pero hay un número aproximado de 30 personas en situación de calle que no asiste al dispositivo porque está desbordado y son quienes pernoctan en las plazas, veredas o zaguanes”. La Intendencia aporta la comida que consumen al mediodía y noche en el refugio, “pero luego deben retirarse por falta de cupos”.
Caballero adelantó que “esta cantidad se incrementará cuando lleguen personas a hacer la zafra de la naranja y luego se queden en Paysandú, también, en situación de calle”.
Comedores municipales
Por otro lado, aumentó la cantidad de comensales que asisten a los comedores periféricos. El año pasado se registraron aproximadamente 550 y ahora son más de 1.300. En forma paralela, “Promoción Social ha recibido solicitudes de trabajadores no sindicalizados del frigorífico para tramitar canastas para los 420 que fueron cesados”.
La oficina consideró que “esta necesidad debe ser cubierta por INDA y Mides a través del gobierno nacional durante la emergencia. Lo que ocurre es que realmente atendemos a una población estudiantil porque subió la cantidad de personas que necesitan asistencia”.
La directora mencionó que incluso brindan alimentación a once personas que quedaron en Paysandú luego que se desarticulara una red de explotación de trabajadores migrantes a finales del año pasado.
Situación de calle
Caballero reconoció que su repartición municipal se mantiene alerta debido a las personas que pernoctan en dependencias municipales y policlínicas. “Por ejemplo, en el centro de la tercera edad que se construye al lado de la policlínica del barrio Artigas y un CAIF. Otros pasan la noche alrededor del Farol Chaplin, en la policlínica e instalaciones del Velódromo. Por todo esto tenemos denuncias de los vecinos que trabajamos en conjunto con la Red de Asistencia Primaria (RAP) y el Ministerio del Interior”, concluyó.
