Los trabajadores de Ancap, nucleados en Fancap, y los tercerizados dependientes de las ramas extractivas del Sunca, ocuparon el ingreso a la planta de combustibles de Paysandú hasta el mediodía de ayer, enmarcado en un paro de 24 horas hasta las 6 de la mañana de hoy martes.
La medida, con acatamiento total, se enmarca en el plan de movilizaciones resuelto por la asamblea de la federación y se sumarán a otras resoluciones de carácter sorpresivas y distorsivas en rechazo al proyecto del gobierno que replantea el negocio del portland y centraliza la producción en la planta de Minas.
El sábado 2 realizarán un nuevo paro de 24 horas en La Tablada y los trabajadores no descartan el desabastecimiento, sin afectar los servicios esenciales.
“Las medidas se darán en todos los sectores productivos y oficinas centrales que se adherirán a las movilizaciones. Serán sorpresivas y abarcarán a todas las áreas de Ancap”, señaló el dirigente Eduardo Zabala.
El presidente Yamandú Orsi reunió el 13 de marzo, a “un ámbito que pudiera contemplar todas las posiciones pero no funcionó y resultó un insulto para los trabajadores. Entendimos que Ancap cerró las negociaciones y agotada esta instancia, la federación entiende que el camino es el conflicto para llevar nuestras razones al gobierno porque no hemos sido escuchados”, agregó.
Pérdidas en el portland
En 2025 las pérdidas del sector se ubicaron en torno a 31 millones de dólares. El directorio de la empresa encargó a la gerencia que elaborara opciones para revertir la situación y presentó cinco propuestas. El gobierno maneja una de las opciones que aún no ha sido votada en el directorio.
“Resulta bastante pesado escuchar que año tras año la división del portland de Ancap da pérdidas. Lo que omite este directorio, así como los anteriores, es que no se gestiona para evitar esas pérdidas. Hay un sinfín de ideas presentadas por los trabajadores para cortar con este problema y el directorio no es capaz de escuchar”, precisó.
Zabala señaló que así como se ven a las autoridades “ocupadas y preocupadas en la relocalización de la planta de HIF Global por su conexión ferroviaria y su ubicación estratégica, no vemos lo mismo por Ancap”.
De acuerdo al dirigente, “hace 10 años que viene en camiones todo lo que llega a las canteras y el producto terminado también se va en camiones. No supieron sacar rédito a esa conexión ferroviaria ni fluvial. Parece que el gobierno y el directorio hacen todo lo contrario a lo que hable de optimizar recursos y de buenas gestiones”.
Según Zabala, “como este ejemplo tenemos otros para mitigar las pérdidas. Proponemos el ingreso a la plantilla formal de Ancap de los trabajadores tercerizados que implica un ahorro de U$S 4 millones y es cerca del 15% de las pérdidas. A eso hay que sumar la logística, pero el directorio dice que no mueve la aguja e intenta seguir adelante con un plan de cierre sin escuchar”.
Recordó que los trabajadores reclaman que el Ejecutivo, “detenga este proceso de desmantelamiento del portland, que escuche las propuestas de los trabajadores para hacer una industria rentable en beneficio de todos y, por último, que venga a dar respuestas a este Paysandú que está golpeado. Porque desde que asumió nunca vino”.
Preocupación por el futuro
El secretario general de Fancap a nivel nacional, Manuel Colina, subrayó que en el ámbito instalado por el gobierno, “no solo se iba a construir una propuesta de consenso, sino también a garantizar todas las fuentes de empleo de los trabajadores y sus derechos. Pero Ancap dio por finalizada las negociaciones. Los trabajadores entendimos que tenemos que salir a colocar nuevamente el tema en la opinión pública y poner sobre la mesa la contradicción que se genera con este plan que liquida la industria cementera”.
Consultado sobre la posibilidad de escasez de combustible debido al paro de 24 horas el sábado 2 y al feriado del 1º de Mayo, Colina consignó que “es una posibilidad”, si bien “están garantizados los servicios esenciales”.
“Sabemos que para la población es un inconveniente pero pretendemos que se entienda que somos trabajadores, igual que la inmensa mayoría, y en la industria cementera hay una enorme incertidumbre sobre las fuentes laborales, así como la cantidad de personas que quedarán sin trabajo”, dijo Colina a EL TELEGRAFO.
“Desde la Federación Ancap tenemos una enorme preocupación sobre el plan a futuro de una industria cementera que viene vapuleada desde hace muchos años y parece que no hay otro camino de salida que no implique el recorte sobre los trabajadores”, indicó el dirigente nacional.
Aclaró que las medidas fueron anunciadas “con bastante anticipación para que la población haga las previsiones del caso y esperemos que no sea necesario llegar a ese punto. Sin embargo, las condiciones están dadas para que las medidas sigan su curso normal y aparezcan otras sorpresivas durante la semana porque hasta ahora no hay voluntad de diálogo del gobierno”.
No hay plan
Paulo García, en representación de las extractivas del Sunca, aseguró que las decisiones del gobierno generan mayores incertidumbres. El grupo 9, perteneciente al sector de la construcción, citó a una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo “para que se haga una aclaración de nuestra situación laboral”.
En la última reunión concurrieron gerentes del ente, quienes “no respondieron nada a las preguntas que hicimos siempre. Queremos saber qué va a pasar con nosotros y cuándo van a llevar adelante este plan”. Los gerentes aseguraron que no podían brindar respuestas por falta de autoridad y “se pasó a un nuevo encuentro el viernes pasado, que el Ministerio de Trabajo suspendió para ayer. Ancap solicitó postergar esa reunión porque tampoco tenía nada para informarnos. O sea, vemos que es una tomada de pelo y que el directorio, así como el gobierno, juegan con los trabajadores”.
Según García, “la incertidumbre es tan grande que incluso hay trabajadores que consultan por casos de hipertensión y estrés. No tenemos nada, ni siquiera reuniones porque se suspenden y el presidente Orsi no viene a Paysandú. Aseguran que tienen un plan, pero si lo tuvieran ya lo hubieran anunciado sin vueltas y evitaban exponer a los trabajadores a estas medidas que pueden llevar al desabastecimiento de combustible”, concluyó.

