Martín Álvarez advierte que reparar el puente sobre el río Queguay no resuelve el problema

El Municipio de Guichón repara nuevamente el antiguo puente de Paso Molles, entre Piñera y Cuchilla del Fuego, sobre el río Queguay, luego de que la última creciente arrastrara una losa completa de unos 2,5 por 6 metros, pero el alcalde Martín Álvarez advirtió que estas intervenciones son apenas soluciones transitorias. La respuesta definitiva requeriría construir un nuevo puente, de aproximadamente 150 metros de longitud y con un costo estimado cercano a los cuatro millones de dólares, una inversión que, sostuvo, está fuera del alcance del Municipio y de la Intendencia y que necesariamente debería involucrar al gobierno nacional.

El puente, también conocido tradicionalmente como Puente de Tablas, está ubicado sobre el Queguay y, según explicó Álvarez, data de 1903. “Es un puente inglés que lo utilizaban para la Primera y Segunda Guerra Mundial para hacer cruces rápidos”, señaló, y recordó que originalmente su estructura de circulación estaba compuesta por tablas de madera.

Hace aproximadamente cuatro décadas se colocaron losas de hormigón sobre esas tablas, una solución que con el paso del tiempo generó nuevos problemas. “Eso produjo que las tablas, con el tiempo y el agua, se dañaran, se estropearan, se rompieran”, explicó el alcalde.

La estructura ha requerido varias intervenciones. “Ya hemos reparado por cuarta vez paños del puente”, indicó Álvarez. En esta oportunidad el daño fue mayor, ya que durante la última lluvia intensa y la creciente “fue una losa entera que se fue, de dos metros y medio por seis”.

Para ejecutar la reparación, el Municipio gestionó ante AFE la entrega de materiales. “El jueves AFE aprobó la donación de 20 rieles”, confirmó Álvarez. Los rieles serán utilizados para generar una nueva estructura en el lugar donde desapareció la losa. “Los ponemos transversales en el sentido de que iban las tablas, generamos la estructura con los rieles soldados, a la estructura se le pone malla, un encofrado de tabla fina abajo y hormigón”, detalló. De esta manera, la sección dañada será reconstruida utilizando rieles en lugar de la madera original.

UNA SOLUCIÓN QUE EXCEDE AL GOBIERNO DEPARTAMENTAL

Álvarez sostuvo que la reiteración de los daños demuestra que la solución de fondo pasa por sustituir el viejo puente, pero advirtió que el costo hace prácticamente imposible que la obra pueda ser asumida con recursos locales.

“Hacer un puente nuevo es una inversión súper costosa. Un promedio de oficina es de 25 mil dólares el metro lineal de puente”, explicó. Considerando las dimensiones que debería tener una nueva estructura, “haciendo un puente de unos 150 metros ahí estamos hablando de casi cuatro millones de dólares”. El alcalde fue categórico respecto a las posibilidades financieras locales. “Es una gran inversión como para un municipio y para una Intendencia, por eso le pedimos ayuda al gobierno nacional”, afirmó. Recordó además que “fue el gobierno nacional que hizo ese puente en 1903”.

Una nueva obra tampoco podría limitarse a reconstruir la estructura con las dimensiones actuales. Según Álvarez, sería necesario elevarla y, fundamentalmente, extender su longitud, debido a la amplitud que alcanza el agua durante las crecientes. “Ese puente, pese a que se pueda subir, el agua llega a unos 60 metros más al norte y unos 60 metros más al sur”, explicó. Por esa razón, “no solamente se debe de levantar sino que también se debe de aumentar su longitud de los aproximadamente 80 metros actuales”.
“Por eso hablamos de un aproximado de unos 150 metros”, indicó el alcalde al referirse a las dimensiones que debería alcanzar una eventual nueva construcción.
Mientras esa solución no llegue, el municipio continuará reparando los sectores que resulten dañados. “Lo que nosotros podemos hacer es ir reparando las losas”, admitió Álvarez, al señalar las limitaciones para intervenir sobre una infraestructura de esas características.

El planteo ante el gobierno nacional no es nuevo. Álvarez sostuvo que el problema ha sido presentado en distintas administraciones y por representantes políticos de diferentes partidos. “Nosotros le entregamos al presidente un petitorio cuando fue diputado suplente. Lo presenté dos veces al gobierno, tanto de mi partido como ahora en el Frente Amplio”, señaló.

También recordó las gestiones realizadas por legisladores sanduceros. “Nicolás Olivera cuando fue diputado en su primer período también lo presentó, Fermín Farinha también siguió el tema”, afirmó. Para Álvarez, la situación del puente se ha convertido en una reivindicación permanente de la zona. “Es un tema recurrente que todos los guichonenses que tenemos una oportunidad de estar en el Parlamento o que tenemos acceso a algún legislador sanducero siempre se lo vamos a plantear”, concluyó.

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