El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, volvió a insistir en que “Uruguay ya es un país caro”, y durante su discurso de cierre de la Expo Prado –que culmina este domingo--, reclamó decisiones para mejorar la competitividad, puso foco en el déficit fiscal, las relaciones laborales, la sanidad y el agua, y pidió avanzar en reformas y políticas de Estado que permitan aprovechar las oportunidades del país.
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la competitividad. El presidente de ARU advirtió que “Uruguay ya es un país caro” y cuestionó la posibilidad de aumentar impuestos o crear nuevos, al entender que eso afecta la inversión y la capacidad de competir. En cambio, planteó que el camino debe ser “producir más, invertir más, exportar más y generar más empleo”, acompañado por una reconversión del Estado que permita mejorar su eficiencia.
Pero aclaró que eso no alcanzará si el Estado “no realiza su propia reconversión. No se puede exigir eficiencia y adaptación al sector privado mientras el sector público posterga esos mismos cambios. Esta reconversión tendrá resistencias, pero no puede postergarse. Antes de pedir más recursos, el Estado debe demostrar que está dispuesto a gestionar y mejorar los que ya tiene. Los caminos rurales nos dan un buen ejemplo de ello. Son potestad y responsabilidad de las intendencias departamentales.
Precisó que la producción agropecuaria trabaja todo el año, y la infraestructura tiene que acompañar esa realidad. “Si el sistema actual no funciona, habrá que implementar uno que sí lo haga. No es aceptable que cada vez que llueve haya productores que no puedan entregar el producto de su esfuerzo”, dijo Ferber.
CUENTAS PÚBLICAS
También apuntó al desequilibrio de las cuentas públicas y señaló que el déficit del sector público consolidado representó más de U$S 3.880 millones el último año. A su entender, mientras no se ordenen las cuentas públicas, muchas de las medidas dirigidas a mejorar la competitividad estarán actuando sobre las consecuencias y no sobre una de sus causas.
El titular de la gremial anfitriona entiende que Uruguay tiene una “oportunidad histórica” para dar un salto de calidad, pero reclamó pasar de los diagnósticos a la acción y avanzar hacia políticas de Estado que trasciendan los períodos de gobierno. “Los problemas están suficientemente estudiados. Es momento de pasar a la acción, con objetivos claros y resultados que puedan medirse”, afirmó.
PUERTO
Ferber dedicó además parte de su discurso a la situación del puerto. “En un país como el nuestro, el puerto es el puente económico que nos conecta con el mundo. Por eso resulta inaceptable que el país permanezca rehén de un conflicto entre una empresa concesionaria y un sindicato. Pero también corresponde decir que, cuando el interés general está comprometido, el Estado debe ejercer plenamente la autoridad que la sociedad le ha confiado”.
“Dialogar siempre es necesario. Pero gobernar implica decidir. Porque hay momentos en que postergar una decisión también es una decisión, y sus costos terminan recayendo sobre todos los uruguayos. Por lo tanto, nos hubiera gustado que la decisión de establecer un servicio mínimo se hubiera tomado bastante antes, porque hace tiempo que resulta evidente la falta de criterio de las partes involucradas”.
JORNADA LABORAL
“Cuando discutimos la reducción de la jornada laboral debemos hacerlo con mucha responsabilidad”, expresó el dirigente. “Uruguay ya tiene experiencias para observar. Fábricas Nacionales de Cerveza fue pionera: hace más de veinte años comenzó a reducir su jornada y llegó, en parte de su proceso industrial, a seis horas diarias sin reducción salarial”, dijo.
Lo que en aquel momento se presentó “como una victoria del sindicato del ramo, hoy contrasta con una consecuencia lamentable para los trabajadores. Aquella industria que en 2004 tenía alrededor de 500 empleados estuvo evaluando mantener apenas 100 puestos de trabajo y transformarse solamente en importadora”. Sostuvo que “antes de presentar una reducción general de la jornada como una conquista, deberíamos preguntarnos algo mucho más importante: ¿esa medida hace más sostenible el puesto de trabajo o termina haciéndolo más vulnerable?”
GARRAPATA Y EL INC
“Sería injusto no reconocer el compromiso que el Ministerio de Ganadería y el ministro han demostrado frente a la garrapata. Sabemos del esfuerzo dedicado a un desafío complejo”, indicó Ferber. “Pero también debemos decir, con la misma honestidad, que, transcurrido ya un año y medio de gestión, todavía no se percibe una estrategia sanitaria capaz de generar la confianza y la adhesión necesarias. Hacia el cierre, reclamó también una actualización del Instituto Nacional de Colonización. “Ha llegado la hora de redefinir el rol” del organismo y actualizar su legislación, afirmó, planteando un camino intermedio entre continuar con la compra de tierras bajo el esquema actual y cerrar la institución.

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