Un grupo de vecinos de Guichón levantan firmas para lograr una reestructuración del puente sobre el Paso Molles, o puente de tablas, que fue vandalizado y le sustrajeron los tensores que sostenían la estructura del tendido. Las últimas reparaciones se efectuaron a raíz de filtraciones en las losas.
“Hay dos problemas. Uno es que desde hace años que están prohibidas las cargas mayores a 4 toneladas con un cartel colocado en Piñera, localidad que se encuentra a unas tres leguas del puente. Sabemos que no se cumple, se sigue usando y los camiones lo atraviesan bajo su responsabilidad, por eso proponemos como algo urgente, la colocación de delimitadores de altura en cada cabecera del puente que no permitiría la circulación de camiones con alturas mayores a 2,30”, señaló Daniel Fagúndez, uno de los vecinos que impulsa la recolección de firmas.
Reconoció que este puente “siempre fue inundable porque se hizo 50 centímetros por encima de la media histórica de la creciente cuando se planificó en 1904. Es difícil la construcción de un puente nuevo, tanto como la construcción de un puente sobre la ruta 4, es decir, la zona de Andrés Pérez seguirá siendo inundable”.
Explicó que es una medida urgente para evitar el colapso de la estructura. “El problema mayor es la falta de mantenimiento, uno por la vandalización ya mencionada y otra por la carga lateral que recibe por la resaca y cantidad de troncos que trae la creciente. Eso ocasiona que el puente tenga una fuerza lateral impresionante y por eso corre mayor riesgo de colapso”, dijo a EL TELEGRAFO.
La figura del “puentero”
En una carta dirigida a la Intendencia de Paysandú, Municipio de Guichón y los ministerios de Transporte y Obras Públicas y de Turismo, solicitan a las autoridades que se considere la posibilidad de un control con la figura del puentero, “como existía antes”, agregó.

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