Uruguay continúa entre los países de América Latina con mayor adhesión a la democracia, aunque el respaldo descendió seis puntos respecto de 2024 y convive con señales de desencanto hacia la representación política, el funcionamiento del Estado y algunas de las instituciones centrales del sistema. El 64% de los uruguayos considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, frente al 70% registrado dos años atrás. Aun con esa caída, Uruguay ocupa el segundo lugar entre los países relevados por Latinobarómetro, solamente detrás de Argentina, donde el apoyo alcanza 73%.
Los datos forman parte del Informe Latinobarómetro 2026, presentado el 2 de octubre, que analiza tres décadas de evolución de las actitudes políticas en la región. El estudio se basa en 19.207 entrevistas presenciales realizadas entre el 7 de mayo y el 17 de junio en 17 países. En Sudamérica, incluido Uruguay, se realizaron 1.200 entrevistas a personas de 18 años y más, con un margen de error de aproximadamente tres puntos porcentuales por país.
Uno de los datos más significativos para Uruguay aparece cuando se pregunta hasta dónde llega ese compromiso democrático. Un 45% de los consultados está de acuerdo con la afirmación de que “no importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas”. La proporción es inferior al promedio latinoamericano de 52%, pero supone que casi uno de cada dos uruguayos admitiría esa posibilidad.
URUGUAY ENTRE LOS MAYORES RESPALDOS DE LA REGIÓN
El apoyo a la democracia alcanza actualmente 52% en América Latina, el mismo porcentaje de 2024, después de haber caído a 48% en 2023. Latinobarómetro señala que entre 2018 y 2023 se registraron los niveles más bajos de los últimos treinta años. Argentina encabeza la medición con 73%, seguida de Uruguay con 64%, mientras Costa Rica y Chile alcanzan 63%. En el extremo opuesto se ubican Guatemala con 35%, Brasil con 41%, Honduras con 42% y Ecuador con 43%.
Aunque el apoyo directo a la democracia descendió de 70% a 64% entre 2024 y 2026, otros indicadores muestran una fuerte persistencia de su valoración. Ante una formulación más amplia, según la cual la democracia puede tener problemas pero continúa siendo mejor que cualquier otra forma de gobierno, 80% de los uruguayos manifiesta acuerdo. El promedio latinoamericano para este indicador, denominado por el informe “democracia churchilliana”, es de 65%.
Latinobarómetro relaciona la caída de seis puntos registrada en Uruguay con el contexto posterior a la alternancia electoral de 2024. El informe señala que en Uruguay, Bolivia y Panamá la alternancia estuvo acompañada por una disminución del respaldo a la democracia, mientras en otros países coincidió con aumentos. En Uruguay la medición pasó de 70% a 64%.
LA DEMOCRACIA SIN PARTIDOS, PARLAMENTO U OPOSICIÓN
En Uruguay, 31% considera que la democracia podría funcionar sin partidos políticos, 23% sin Parlamento, 26% sin oposición y 13% incluso sin elecciones. En el conjunto latinoamericano esas proporciones alcanzan respectivamente 40%, 35%, 35% y 22%. Las elecciones aparecen como una de las instituciones democráticas más firmemente defendidas. El 74% de los latinoamericanos sostiene que sin elecciones no puede existir democracia. En Uruguay, que solo 13% considere posible una democracia sin elecciones muestra una adhesión al mecanismo electoral mayor que el promedio regional.
DOS DE CADA TRES NO SE SIENTEN REPRESENTADOS POR EL PARLAMENTO
Solo 29% de los uruguayos asegura sentirse políticamente representado por el Parlamento, mientras 65% responde que no. Aun así, Uruguay se ubica mejor que buena parte de la región, donde solamente 22% se siente representado por su Parlamento y 76% responde negativamente.
Uruguay ocupa el cuarto lugar entre los países con mayor percepción de representación parlamentaria, detrás de El Salvador, Costa Rica y República Dominicana.
POLICÍA Y FUERZAS ARMADAS LIDERAN LA CONFIANZA
En Uruguay la Policía alcanza 60% de confianza y las Fuerzas Armadas 57%. La radio y la institución electoral llegan a 52%, mientras la Iglesia obtiene 42%, la televisión 41%, el Poder Judicial 39% y los periódicos y el gobierno 38%.
Más abajo aparecen el Parlamento con 36%, el presidente con 35%, los sindicatos con 30%, las redes sociales con 24% y los partidos políticos con 23%. Estos últimos continúan entre las instituciones menos valoradas, aunque en Uruguay registran una confianza mayor que el promedio latinoamericano.
CAE LA PERCEPCIÓN SOBRE LO QUE HACE EL ESTADO
Para América Latina en su conjunto, solamente 26% considera que el Estado ha hecho “mucho o algo” por ellos y sus familias durante los últimos años, mientras 73% entiende que ha hecho “poco o nada”.
Uruguay aparece entre los países donde este indicador más retrocedió. Entre 2011 y 2026 perdió 20 puntos porcentuales, disminución que solamente es superada por Panamá, con 36 puntos.
La evaluación de servicios públicos concretos muestra, sin embargo, una situación más favorable. Uruguay registra 45% de satisfacción con el funcionamiento de la Policía y 44% con los hospitales públicos, ubicándose en ambos casos entre los niveles más altos de la región.
DEMOCRACIA FUERTE, PERO CON SEÑALES DE DESGASTE
Latinobarómetro advierte que las dificultades de la democracia latinoamericana no pueden analizarse solamente a partir del respaldo declarado al régimen. En numerosos países conviven la demanda de democracia, la insatisfacción con su funcionamiento, una baja confianza institucional y la disposición de sectores de la población a aceptar soluciones no democráticas cuando los gobiernos no consiguen responder a sus problemas. El 52% regional que afirma que no le importaría la llegada de un gobierno no democrático si resolviera los problemas era 44% en 2002. El crecimiento de este indicador durante más de dos décadas es una de las señales que el informe identifica como expresión de actitudes autoritarias persistentes en las sociedades latinoamericanas.

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