La selección sanducera Sub 16 selló su pasaje a los cuartos de final de la Copa Nacional de Selecciones de OFI al vencer 3 a 2 a Fray Bentos el sábado en el Parque Liebig’s. Con ese resultado, la Blanquita cerró la llave con un global de 6 a 2, ratificó su superioridad y avanzó fortalecida en el torneo. Ahora, el elenco de Pablo Cabrera se prepara para afrontar un nuevo desafío ante Colonia, al que visitará el próximo sábado a las 15 en Tarariras, en el primer encuentro de una nueva instancia eliminatoria.
El plantel comenzó ayer una nueva semana de entrenamientos en el Polideportivo Zona Norte, con la tranquilidad y la confianza que dejó la clasificación, pero enfocado en preparar un cruce que exigirá mantener la concentración durante los dos partidos. La planificación incluyó una merienda compartida distendida, la evaluación del fisioterapeuta David Pintos y trabajos destinados a repasar el funcionamiento colectivo, potenciar las virtudes del equipo y ajustar el orden defensivo.
En diálogo con EL TELEGRAFO, Cabrera analizó el desarrollo de la revancha ante Fray Bentos y reconoció que el inicio del segundo tiempo presentó dificultades. “Fuimos superiores, sobre todo en el primer tiempo, cuando manejamos muy bien los primeros minutos y supimos controlar los tiempos del partido. Después, en el comienzo del segundo tiempo, se hizo un poco cuesta arriba porque llegó el gol de ellos y luego otro que les dio esperanza y un envión anímico”, explicó. El entrenador valoró la respuesta de sus dirigidos ante ese escenario y la tranquilidad que mantuvieron para recuperar el control. “No entramos en un estado de nervios o de ansiedad que pudiera desarmarnos. En ese sentido, el equipo mostró cierta madurez. Mantuvimos la calma, hicimos cambios y los jugadores que entran desde el banco lo están haciendo muy bien. Eso nos permitió frenar el avance del rival, llegar al empate y después volver a tomar las riendas del partido”, señaló.
Con la serie ante Colonia en el horizonte, el trabajo estará centrado en repasar el sistema y fortalecer especialmente los aspectos defensivos. La intención es llegar a Tarariras con herramientas para conseguir una ventaja, aunque Cabrera remarcó que, si no es posible ganar, será fundamental evitar recibir goles. Más allá de la preparación inmediata, el técnico destacó la ambición que caracteriza al grupo. “Los objetivos ahora son claros: seguir avanzando. Los gurises se sienten convencidos y preparados para lo que viene, sabiendo que los cruces van a ser cada vez más duros, pero también que hay un trabajo que respalda al equipo”, afirmó. Cabrera contó además que, en una actividad junto al psicólogo Fernando Rodríguez, el plantel identificó una motivación compartida entre jugadores y cuerpo técnico: recorrer la mayor cantidad de canchas posible, conocer otros departamentos y enfrentarse a selecciones con las que quizá no vuelvan a coincidir. “Eso depende de nosotros y de lo que hagamos en la cancha. El objetivo es ir fase a fase, pero tenemos una ilusión mayor, que es llegar a una final. Está perfecto permitirnos soñar, siempre con los pies en la tierra, porque también habla de la ambición que tiene el grupo”, concluyó.
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