El maestro sanducero Mario Rivero se consagró campeón mundial en Formas con Armas y obtuvo el tercer puesto en Fight Point en el Mundial de Artes Marciales 2026, disputado en el estadio MEPA, en Esteban Echeverría, Buenos Aires. El representante de Sipalki Dan Bong Kwan fue el único uruguayo que compitió en el certamen, al que llegó después de una preparación marcada por dificultades y una lesión de rodilla.
Rivero, de 40 años y 6.º DAN Internacional, obtuvo el primer puesto en Formas con Armas entre siete maestros de Argentina, Brasil, Paraguay y Chile, con una presentación de palos articulados. En Fight Point, modalidad de combate por puntos, terminó tercero entre ocho participantes. En diálogo con EL TELEGRAFO, Rivero contó que llevaba mucho tiempo preparándose para esta cita, a la que llegó por invitación del maestro Eduardo Sánchez. “Ya había participado en este mismo torneo en 2005, hace 21 años. Fue muy emotivo escuchar el himno uruguayo en otro país y volver a representar a Uruguay”, expresó. La preparación tuvo un contratiempo importante: veinte días antes de competir sufrió una lesión en el menisco interno de la rodilla izquierda, que le dificultó los entrenamientos. “Fue muy difícil, primeramente por esta lesión, y al final de la competencia se notaba que no podía más con la rodilla. Pero estoy contento de haber podido participar y de coronar el campeonato del mundo después de tanto”, señaló.
Rivero, que este año cumple 30 años practicando Sipalki, también destacó el esfuerzo económico que implicó el viaje y el apoyo de su entorno. “Se me hizo muy difícil costear la estadía, la comida y la inscripción, pero por suerte todo cerró de la mejor manera. Tengo que destacar a las personas que siempre estuvieron conmigo, como mi pareja, que estuvo constantemente en mis entrenamientos, y también a mis alumnos. Toda la gente que me apoyó se merecía este premio”, afirmó.
La consagración tuvo, además, una carga emocional especial para el maestro, que recientemente perdió a su padre. “La verdad que fue muy emotivo todo. Hace poco también perdí a mi padre y eso hace que todo te lleve por ese lado. Pero bueno, suma para el país, suma para la escuela y suma para mí. Es un sueño más cumplido y ahora a seguir con los entrenamientos”, expresó.
El sanducero ya tiene nuevos desafíos por delante: el año próximo participará en un torneo dedicado exclusivamente al Sipalki. Además, fue seleccionado para el Salón de la Fama, en reconocimiento a su trayectoria como maestro, cuya ceremonia será el 7 de noviembre.
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