Qué ver: Monica, O My Darling, en Netflix

Sí, el título no está escrito con alguna falta de ortografía, es exactamente así. Es que se trata de una película india, y en la India el idioma inglés persiste luego de décadas de haberse liberado de los ingleses, como ya todos más o menos sabemos. Y a veces los cruces idiomáticos provocan esas curiosidades.
Pero Historia y lenguas aparte, Monica, O My Darling es también un cruce entre el misterio y la comedia que funciona a la perfección.
Es cierto, decir “perfección” cuando hablamos de una película india en la que la grandilocuencia, el dramatismo exacerbado y los interludios musicales están a la orden, puede parecer raro. Sin embargo, así es en este caso.
El director es Vasan Bala y es un realizador con una carrera curiosa, ya que mientras casi todos sus colegas indios hacen varias películas al año, él solo lleva cuatro desde que debutó en el 2012. Tal vez ahí radique que cada vez que aparece con algo nuevo, vale la pena.

En este caso el protagonista es un ascendente ingeniero que trabaja en una empresa de robótica que mientras programa su casamiento con la hija del dueño de la empresa, pasa sus buenos ratos con la empleada que todos codician, una secretaria que no es otra que la Monica del título.

Y todo se complica cuando no solo descubre que su amante le dice que está embarazada y lo extorsiona con eso, sino que también ha hecho lo mismo con, al menos, dos hombres más. La solución es clara para ese singular trío; hay que matar a Monica. Pero eso es solo el comienzo, de ahí en adelante se sucederán las situaciones más alocadas que se pueda suponer, tanto así que hay momentos en que el espectador, a pesar de estar viendo la historia de un asesinato (o varios) no puede contener la carcajada.
Obviamente no es la primera ni será la última vez que veamos esa mezcla de crimen y comedia, pero últimamente es raro encontrar un ejemplo en el que estén tan bien equilibrados. Mientras seguimos la peripecia del personaje principal (excelente Rajkummar Raro) para deshacerse de las pruebas que lo inculpan y las vueltas de tuerca retuercen la intriga más y más, asistimos también a algunos gags dignos del mejor Peter Sellers o Jerry Lewis.

Todo motivado por la “mujer fatal” que es Huma Qureshi, en un personaje que hace creíble que varios hombres estén dispuestos a prácticamente todo por ella. Y si quien lee esto tiene temor a los ya citados interludios musicales, no se preocupe porque no los hay, salvo uno al principio. Lo que hace el director Bala en lo que sigue del filme es utilizar la música solo como contrapunto y apoyo a lo que vemos, otorgando un plus muy gracioso a las escenas de suspenso y acción.
Así que a los indios no les irá muy bien en el fútbol, pero en cuanto a cine tienen mucho para ufanarse al lado de cualquier otro país.

Fabio Penas Díaz

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*