El entrenador Jorge Díaz Velez, uno de los más prestigiosos del básquetbol argentino, fue uno de los encargados de disertar y conducir las clases prácticas durante la Clínica de Reválida que se llevara a cabo en el Estadio Cerrado “8 de Junio”.
Durante la misma hicimos un aparte con el técnico, quien nos manifestó que “ya había estado en el año 2000 en Paysandú, en ocasión de unos cursos coincidentemente con Pablo López, presente también ahora. Así como se hace en Argentina es obligatorio aquí también en Uruguay hacer las reválidas anuales para poder obtener la licencia que habilite a los técnicos a poder dirigir”.
¿Cómo observa el nivel de los técnicos de básquetbol en Argentina, y asimismo en Uruguay? El entrenador afirmó que “en Argentina hay muy buena calidad de entrenadores, somos muchos también. Hoy cada vez se hace más fácil el acceso a la información. La tecnología facilita mucho a aquellas personas que son apasionadas, que están permanentemente estudiando y pueden hacerlo mejor cada día. Pienso que en Uruguay –yo he venido varias veces– también se está mucho mejor. Creo que la Escuela de Entrenadores de Uruguay está haciendo un trabajo muy bueno, tal vez tengan más dificultades que en Argentina pero yo lo que veo es que hay muchísimos entrenadores que están haciendo la reválida. Estuve en Montevideo cuando se hizo la primera y me parece muy bueno. Tengo la suerte de haber andado por varios países y recién hablábamos con Eduardo Japez, que también vino, y en respuesta a su pregunta de cómo son los entrenadores uruguayos, le respondía que el nivel del entrenador argentino es muy bueno –estando creo yo por arriba de los demás países–, pero el que le sigue es el entrenador uruguayo, porque justamente tiene eso que también tenemos los rioplatenses, esa actitud, esa intensidad y esas ganas de ser mejor y no perder a nada, que los hace estar capacitando de continuo”.
Jorge Díaz Vélez está dirigiendo actualmente Estudiantes de Concordia, “donde tenemos un proyecto de formativas, y Eduardo Japez está con el equipo profesional”.
Es decir que sigue trabajando paralelamente a estos cursos que está dando. “Me invitan, antes viajaba mucho por toda Sudamérica dando cursos. Ahora lo hacemos menos porque el club realmente se agrandó, tenemos 200 chicos en las divisiones formativas, y hay que estar permanentemente para darles la calidad de servicio que se merecen”.
“Chapatín”

