La ganadería sostenible financió las cámaras trampa del área protegida

El director del Parque Nacional Esteros de Farrapos e Islas del Río Uruguay, Gabriel Pineda, presentó un balance sobre los 10 años que han transcurrido desde la incorporación del área al Sistema Nacional, SNAP
En estos años, destacó, “ingresaron las islas y el río; su incorporación estaba en la creación del área, y se fueron dando en un proceso gradual, que finalmente se concretó en el año 2015”.
Pineda destacó que se construyó “una visión para el área protegida, que es nuestra brújula, que está plasmada en el plan de manejo, aprobado en el año 2014”, que se centra en la conservación de la biodiversidad y en convivencia con las actividades productivas, y que tiene por fin último “mejorar la calidad de vida de nuestra gente”.
Entre los diferentes programas que forman parte del Plan de Manejo del Parque Nacional, el director destacó los avances alcanzados hacia una producción ganadera sostenible. “El programa de uso ganadero logró los resultados esperados hasta la fecha. En San Javier, donde existe una larga historia ganadera, los ganaderos locales usan los humedales para pastoreo, se logró firmar contrato con la sociedad de fomento rural de San Javier, con condiciones para una ganadería compatible con la conservación”, indicó.
Este contrato, dijo Pineda, “genera beneficios económicos para las familias de la zona y para la conservación; un negocio agropecuario donde el pago de los productores vuelve tanto para el programa de uso ganadero como para herramientas para promover la conservación”. La contribución que los productores realizaron por el aprovechamiento del forraje se destinó a la compra de cámaras trampa, “que son de gran utilidad para el monitoreo que se realiza en el área”. De esta forma la comunidad continúa haciendo uso de los humedales, pero con un límite de carga definido bajo un reglamento de uso, en una experiencia única en Uruguay, explicó.
La experiencia “se basa en la confianza entre los ganaderos, el grupo que hace uso del estero y el SNAP; es un ejemplo concreto de la forma de trabajo que queremos consolidar en el área”, agregó.

Plan

Los programas apuntan a mantener los servicios ecosistémicos en el área: “la producción de alimentos, la cría de peces, la producción de miel, las especies de fauna y flora y los lugares de belleza escénica para el disfrute de los habitantes de la zona y visitantes”, destacó el funcionario.
Pineda hizo un repaso de lo actuado en los diferentes aspectos que hacen a la gestión del parque. Respecto a la “Construcción de identidad” destacó la implementación de actividades educativas, tanto en las escuelas y liceos como directamente en el área, que recibe visitas desde diferentes puntos del país.
En cuando al Turismo indicó que se apoyo la creación y el funcionamiento “del grupo local de turismo de San Javier y de la Liga de Turismo de Nuevo Berlín, en estrecha coordinación con la Dirección de Turismo de la Intendencia y el Ministerio de Turismo”. También mencionó que el área forma parte del Corredor de los Pájaros Pintados, y adelantó que se está preparando la nueva cartelería en el balneario Puerto Viejo. Respecto a la producción apícola Pineda saludó la reciente apertura de una sala de extracción de un grupo de apicultores vinculados a la Sociedad Rural de Nuevo Berlín, aunque reconoció que el área no estuvo en este proceso en la medida que debió estar, “a pesar que lo teníamos previsto en nuestras acciones estratégicas fue menor al involucramiento que debimos haber tenido, y tenemos que revertir, por supuesto, esta situación”. También mencionó como un debe la organización de la pesca en la zona.
El director señaló que se llevan adelante medidas de restauración del albardón (elevación que se produce por la acumulación de restos vegetales dentro del monte nativo, que funge como atenuante del impacto de las inundaciones), y destacó que se dieron primeros pasos “en el control de exóticas, particularmente la gleditsia triacanthos, o espina de Cristo. Sabemos donde están las prioridades y contamos con los métodos definidos para su control, que soñamos con escalar, por supuesto, y estamos en gestiones para hacerlo”.
También destacó las tareas de prevención y vigilancia junto a Policía y Prefectura, cuya presencia ha sido clave para la preservación del parque.
Pineda reconoció y agradeció el esfuerzo de las instituciones que han trabajado incluso desde antes de la creación del Parque, como “el Grupo Esteros de Farrapos, Girasoles, Liga de Turismo, sociedades de Fomento Rural de Nuevo Berlín y San Javier, guías, la Intendencia, los distintos ministerios (Ganadería, Transporte), el Instituto Nacional de Colonización, Prefectura, CARU, la academia, y particularmente a quienes estuvieron en etapas iniciales y hoy ya no están, a Daniel Jaso y Ricardo Colmán.

Especies

En la publicación dedicada a los 10 años del Sistema Nacional de Áreas Protegidas se dedica un capítulo al Parque Nacional Esteros de Farrapos, en el que destaca el monitoreo realizando a través de las 20 cámaras trampa que se ubicaron. Recoge la publicación un listado, por orden de apariciones, de los mamíferos autóctonos y exóticos de mayor presencia. Esta lista la encabeza el gato montés, con 181, seguido de la comadreja mora (85), carpincho (75), zorro de monte (64), tatú (43), mano pelada (37), zorrillo (29), zorro gris (25), lobito de río (15), gato de pajonal y hurón (2) entre los nativos. Por el lado de las exóticas las cámaras captaron liebres (40), ciervo axis (31) y jabalí (16).