Comenzó la campaña “Convivencia al centro”

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Unicef y Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), comenzaron con la campaña de sensibilización denominada “Convivencia al centro” orientada a promover una convivencia empática y libre de racismo, discriminación y violencia en los centros educativos de nuestro país.
Esta iniciativa busca visibilizar distintos tipos de prácticas sociales arraigadas que afectan en forma negativa la vida de los niños, niñas y adolescentes.

El presidente del Codicen, Robert Silva, resaltó el Plan de Desarrollo Educativo propuesto por la ANEP, que contiene un apartado referido a la importancia del trabajo por la mejora de la convivencia de las comunidades educativas, que contempla una activa participación de los estudiantes.

Es preciso “constatar la existencia de un problema, reconocerlo como tal y trabajar a partir de ello. Existen situaciones de discriminación y de vulneración de derechos que hay que trabajar a partir de este reconocimiento”, indicó Silva.

“Está en nosotros que esto que hoy presentamos se transforme en una hermosa realidad en nuestras escuelas, liceos y UTU para que efectivamente logremos avanzar en el respeto de los derechos, en la no discriminación y en tener una educación inclusiva”, destacó.

Por su parte, la directora de Derechos Humanos del Codicen, Gloria Canclini, señaló que esta campaña se inscribe “en el verdadero sentido de responsabilidad que tiene el sistema educativo, formar a los ciudadanos de nuestra democracia. Es una manera también de dar continuidad a líneas de trabajo que se venían realizando y de fortalecerlas en algunos aspectos”. Canclini destacó que esta propuesta “no se creó desde la cúpula sino que se realizó en consulta permanente con los equipos docentes y con los alumnos, sobre todo de Educación Media, donde nos interesa mucho fortalecer su voz”.

Más de la mitad

La representante de Unicef en Uruguay, Luz Angela Melo, destacó que la discriminación es una forma de violencia contra niños, niñas y adolescentes y una violación de sus derechos que puede marcarlos para toda la vida. “Puede afectar su desarrollo emocional, social, psicológico y físico, poniendo a prueba su capacidad de resiliencia por razones ilegítimas”, señaló.

Melo dijo además que, de acuerdo a los últimos datos brindados por la Encuesta Discriminación y Violencia en la Educación Media realizada en 2019 por Mides y ANEP, más de la mitad de los estudiantes indicaron haber experimentado discriminación y violencia. Asimismo, el 55% manifestó que quienes ejercieron la agresión fueron otros estudiantes.
“La campaña que presentamos con mucho orgullo busca poner sobre la mesa la problemática de la discriminación en los centros educativos de una manera didáctica, además de reflexionar y motivar la conversación”, dijo.

En este mismo sentido, el director regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Harold Robinson, reflexionó sobre que es el sistema educativo el que forja una cultura de diversidad y tolerancia.

Robinson aseguró que “la campaña será un instrumento para la efectivización de los derechos, porque el derecho a la educación comienza en un ambiente libre de prejuicios que sea favorable para aprender y consolidarse como persona, impidiendo que alguien por alguna característica como su etnicidad, raza, discapacidad, acento o condición de migración se sienta excluido o se sienta menos. La escuela hace la diferencia”.

Por su parte, el representante en Uruguay de Unfpa, Fernando Filgueira, indicó que “es en el espacio de recreo, en la sala, en la interacción entre pares, en la forma en la que los adultos se relacionan con las niñas, niños y adolescentes en donde se forja lo que José Pedro Varela había entendido tan bien: la construcción de la ciudadanía con el niño y la niña sentados en los pupitres y creando desde allí mismo la noción de convivencia y de ciudadanía. El sistema educativo no puede renunciar a esa función”.

Filgueira hizo hincapié en que los centros educativos no pueden ser un espacio de discriminación y violencia. “La evidencia nos muestra que la población afrodescendiente tiene menos oportunidades de egresar del sistema educativo. Enfrenta mayores riesgos de desvinculación temprana y de aprendizaje. Esto se extiende a las personas con discapacidad y con diferente opción sexual. Un país que pretenda construir la casa de todos tiene que hacer de sus escuelas y centros educativos la primera casa de todos”.