En 2021 en Uruguay se reciclaron 358.000 kilos de envases PET y en el país, se producen 4 millones de kilos de basura por día o lo que es igual, algo más de un kilo por persona.
“Si, es mucha. En realidad, Uruguay tiene un problema de recuperación. El país cuenta con la capacidad para reciclar pero está ociosa, si bien depende del tipo de material a reciclar. Por ejemplo, cuando hablamos de los envases como residuos, es un tema muy complejo. Porque hay muchas corrientes y una es la de los residuos domiciliarios que tenemos más en cuenta porque es de responsabilidad de las intendencias. Hay otras que generan mucha cantidad, como los neumáticos y los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. O, por ejemplo, los residuos de las obras de construcción que representan el 30 por ciento del relleno sanitario Felipe Cardozo, de Montevideo”, reconoció el ministro de Ambiente, Adrián Peña.
El secretario de Estado aclaró que allí pueden encontrarse “los residuos hospitalarios, residuos de envases de agroquímicos, es decir, los envases en general. Hay muchas corrientes y la gestión de su totalidad es importante. Sin embargo, no todas son de responsabilidad de las intendencias y no todas tienen que ver con los residuos domiciliarios”, dijo a EL TELEGRAFO.
Reciclamos poco
En materia de envases, de los cuales el más importante es el PET, el vidrio y el cartón, “Uruguay recupera menos del 4 por ciento. Es decir que, de cada 100 envases que salen al mercado, se recuperan menos de 4”.
Peña reafirmó que el país tiene capacidad de reciclaje y citó el ejemplo de EcoPET, la planta ubicada en las cercanías de Pando que sigue dos líneas de trabajo, “de las cuales solo funciona una porque le falta material”. Allí “pica y lava el plástico que genera una especie de pellets que va a Argentina, se transforma en una resina que vuelve a Uruguay y se hace la pre-forma del nuevo envase. La empresa podría hacer ese proceso en Uruguay si tuviera más material”.
Al referirse al reciclaje del cartón, “la empresa Pamer de Mercedes, por ejemplo, tuvo que mandar trabajadores al seguro de paro el año pasado, porque no tiene suficiente cartón. Lo mismo pasa con otras empresas en Uruguay que se dedican a reciclar cartón. Es decir, hay capacidad de reciclaje y de inversión para reciclar aún más. El problema nuestro es que reciclamos poco”, subrayó.
El ministerio de Ambiente emitió dos resoluciones en abril de 2021 que aumentan las exigencias para la recuperación de envases. “Esas dos resoluciones exigen un 30 por ciento de recuperación a finales de 2023 y un 50 por ciento a finales de 2025. A su vez, obliga a incorporar en el nuevo producto un 40 por ciento del material reciclado. Para eso, la Cámara de Industrias –que es la responsable de los envases– debe invertir más en un nuevo plan que ya lo presentó el 30 de diciembre. Actualmente se encontraba en ajustes y este lunes 21 presentará uno definitivo”.
Explicó que “eso supone entre 10 y 15 veces más de inversión sobre el actual plan de envases para poder cumplir con esas obligaciones que puso el Ministerio de Ambiente. O sea, estamos en una transformación del modelo que va por el lado de las exigencias pero también porque la ley de residuos establece la denominada Responsabilidad Extendida del Productor (REP). El responsable del envase es el que lo produce o importa y tiene que gestionar su plan”. Peña ejemplificó que “los importadores de electrodomésticos tienen que tener un plan de reversa para que cuando cambiemos el plasma o la computadora, tengamos donde llevar el producto viejo”. En este sentido, resaltó que “esa es una obligación por ley y las resoluciones van en ese camino. El plan nacional de residuos, que quedó firme el año pasado, establece metas y objetivos que hay que cumplir. Este año se empezará a ver algún circuito de reversa porque la ley estaba votada pero no estaba vigente y cuando llegamos al ministerio, lo primero que dijimos es que aplicaremos la Ley 19.829. Para eso hay que armar los decretos reglamentarios y una de las obligaciones de la ley es conformar un plan nacional, que Uruguay tiene por primera vez con un horizonte al año 2032”.
Un problema
El ministro recordó que “los resultados del reciclaje hasta ahora, corresponden a las primeras resoluciones de abril de 2021. Pero el resto de las resoluciones y decretos reglamentarios que van saliendo de la ley, confluirán en una mejora. Naturalmente que esto llevará tiempo, pero este año será clave y se comenzarán a ver los cambios”.
Según el jerarca, “Uruguay tiene un problema muy grande de residuos y creo que ha pasado desapercibido porque están en el fondo de la casa y nadie los ve. A menos que la población tenga una sensibilidad especial, como pasó en Flores, porque el vertedero estuvo prendido fuego durante 15 días. En enero, tuvimos siete vertederos prendidos fuego a la vez y ahí aflora la sensibilidad y reaccionan los políticos, pero en realidad el tema de los residuos estuvo por debajo del radar”.
Peña reiteró que el país “está mal. No solo en comparaciones globales, sino a nivel de la región en materia de la gestión de residuos. Entonces, aspiramos a que este plan sea el salto que nos haga falta para ponernos a rueda”.
Estimó que cada habitante del territorio genera “algo más de un kilo de basura por persona y depende del lugar. En algunos sitios tenemos mejores sistemas de recolección, entonces cargamos con la basura de la frontera. En Rivera o Chuy es 1,3 o 1,4 kilos. También estamos ‘obligando’ a las intendencias para que utilicen el sistema de segregación en origen, recolección y disposición separada. Han comenzado a tener circuitos limpios, en algunos casos a cargo de cooperativas pero hay que extenderlo y seguir trabajando en eso para que vaya menos cantidad a la disposición final”. A nivel departamental, el ministerio y la Intendencia elaboran un plan que se desarrollará en el predio de la antigua Paylana, donde se construirán ocho complejos en altura. “Estamos pensando en instalar un sistema piloto de recolección en el barrio de viviendas cooperativas. Queremos colaborar con la Intendencia que va por el cierre del vertedero y hacer un trabajo social con las personas que se dedican al reciclado”.
