Un importante despliegue de Bomberos y Policía tuvo lugar en la tarde de la víspera al producirse un escape de gas en la zona céntrica, lo cual concitó la atención de varias personas que se vieron inmersos en un plan de evacuación de edificios linderos.
De acuerdo a los datos recabados, cerca de las 14 un llamado al 911 local alertó de que en la zona de Florida y Zorilla de San Martín se había producido la rotura de un caño de gas de la empresa Conecta, fluido cuyo olor comenzó a sentirse en el aire.
Al tratarse de una zona de mucha circulación de personas, donde además se encuentran centros educativos a menos de 100 metros, como la Escuela 8, el Instituto de Formación Docente y el Colegio Adventista, la respuesta de los especialistas fue inmediata, haciéndose presente además personal de la empresa Conecta. Se dispuso la evacuación de todo el personal de la Torre de la Defensa, de los estudiantes y docentes del IFD y de particulares que acertaban a pasar por el lugar, efectuándose además cortes de tránsito. Una vez en el lugar, los entendidos en la materia confirmaron que se trataba de la rotura de un caño y que la situación no representaba mayor peligro.
En tanto, EL TELEGRAFO tomó contacto con el arquitecto Alberto Zinno, socio del estudio Paggi & Zinno que ejecuta el ambicioso plan de la Torre de la Defensa, quien explicó que personal de obra “estaba sacando un árbol de la vereda y con el martillo rompieron un caño de Conecta. Enseguida llegó personal de Conecta y se solucionó todo. Fue necesario evacuar por el olor a gas y como precaución”.
EN EL IFD
Al encontrarse lindero a donde se realiza la obra de la Torre de la Defensa, el Instituto de Formación Docente fue uno de los lugares más afectados. Consultada al respecto, la directora Rosario Molinelli explicó a este medio que “había una fuerte emanación y olor a gas. Nos dijeron que durante el día en la obra lindera o contigua habían estado golpeando la parte de cañerías donde está el gas y eso produjo la fuga, que hizo que se sintiera muy fuerte, incluido en el patio trasero de la institución. Nosotros no fuimos nunca notificados ni por el inspector de obra o el capataz que estaban llevando adelante esas acciones. Simplemente cuando se empezó a percibir el olor al gas, los funcionarios alertaron e hicieron salir a todos los estudiantes y docentes y allí se procede a llamar a los bomberos y a la policía”.
Por su parte, mostró su preocupación al tratarse de “un radio con muchas instituciones educativas”. “Nosotros estamos pegados, pero también está la Escuela 8, el Colegio del Rosario y del Huerto más abajo, entonces el riesgo que una posible explosión hubiera podido generar es grande. Y sin dudas hubiéramos podido haberlo prevenido si nos hubieran informado de estos trabajos o de la fuga. Ante ello, elevamos una nota al Consejo y a la arquitecta de la ANEP para que se la hagan llegar al director de obras, y poder expresarle de la manera como nos sentimos porque estamos en riesgo permanente, si es que no se nos avisa de una pérdida de gas o de un golpe en las tuberías o cañerías”, dijo Molinelli.
