Uruguayo condecorado en Noruega

Carlos Caballero agradece la distinción de la Orden de San Olav, en Oslo, Noruega.

El uruguayo Carlos Caballero junto a la noruega Marianne Irgens ambos de la organización Hjelpemiddelfondet (Fondo de Ayuda), fue condecorado por el rey Harald V con la medalla Caballero de Primera Clase de la Orden de San Olav, por “hechos remarcables en beneficio de la Patria y de la Humanidad”, una de las mayores distinciones al mérito otorgadas por Noruega desde 1847.

La orden se otorga a ciudadanos noruegos por trabajar en el extranjero y ciudadanos extranjeros por trabajar en el extranjero o en Noruega. Marianne y Carlos han recibido la medalla “por promover la conexión entre Noruega y los países Uruguay y Argentina”, “El reconocimiento lo recibo con alegría”, dijo Carlos Caballero. “Es un distinción muy grande. Una alegría enorme. Cuando hablé con Marianne, ya ella también estaba celebrando”, agregó antes de recordar que “hay muchas organizaciones que hacen también buenas acciones, pero nos tocó a nosotros”. Aseguró que se trata de “un anhelo, un sueño que se hizo realidad”.

La organización Hjelpemiddelfondet se destaca por realizar periódicos envíos de contenedores con ayuda humanitaria a Uruguay. Paysandú ha sido beneficiario de esta organización. La organización de la cual Marianne es su presidenta y Carlos su principal colaborador, celebra este año veinte de trayectoria. Su labor honoraria ha logrado aliviar la vida de personas con discapacidad en Uruguay y también en Argentina. Veinte años donando contenedores llenos de equipos de diversa índole a través de organizaciones e instituciones en los países beneficiados, los que solamente deben hacerse cargo del costo del traslado. La organización Hjelpemiddelfondet ha enviado alrededor de 130 contenedores a Uruguay y otros países latinoamericanos.

Carlos Caballero, de 76 años, aseguró que lo más bonito de recibir la Orden de San Olav, es que puede servir de inspiración a muchos. De hecho, él mismo se inspiró en otros latinos dentro y fuera de Noruega, que se dedican a la labor social y de quienes aprendió mucho.
Hizo énfasis en que él es el primer latinoamericano residente en Noruega en recibir dicha condecoración en la categoría de Primera Clase, ya que la Orden de San Olav tiene varias divisiones y se otorga a extranjeros distinguidos, por ejemplo, presidentes.

La Orden fue entregada, en representación de la Casa Real, por su jefe de Cancillería. Dentro de los invitados figuraban los embajadores de Uruguay y Argentina, directores de instituciones noruegas de la Salud y del Ministerio Social, así como destacados ciudadanos noruegos del arte y cultura, familiares y amigos, noruegos y latinos.