Guichón disfrutó de su entierro de Carnaval


Si nunca ha ido a Guichón en Carnaval… ¡no sabe lo que se pierde! Los desfiles son como aquellos de antaño, donde la diversión está asegurada. Prueba de ello es también que los vecinos colocan sus sillas playeras desde la mañana para guardar lugar de privilegio sobre el cordón y así se les respeta. Los grupos, en su mayoría del interior departamental, hicieron su pasaje por la principal arteria de Guichón destacándose la participación de niños, adolescentes y adultos.

El famoso entierro de Carnaval, que ha dejado de hacerse en otros lugares del país, tiene la particularidad de contar con la participación no solo de grupos de samba, lubolos u otros, sino que se suman carrozas, como la realizada especialmente para que desfilen las embajadoras del carnaval de Guichón (Antonela Santos, Camila Gutiérrez y Selene Pérez) y de particulares que impregnan de alegría la noche. Pero además se representa el entierro de alguna personalidad u hecho, contándose con todos los elementos de una ceremonia fúnebre; este año se enterró el “caso Astesiano” y también a su principal protagonista, que fue colocado dentro de un ataúd.

Participaron comparsas de Guichón, Piñera-Beisso, Piedras Coloradas, Porvenir, Paysandú y de Nuevo Berlín, entre otras. Luego de las agrupaciones, como cada año, el cierre lo hacen cientos de mascaritos de todo tenor que –aprovechando que llevan los rostros cubiertos– dan riendo suelta al desenfreno, el baile y a alguna bebida para quitar el calor.