
El próximo martes 14 se realizará en Montevideo un Acto por la Convivencia a siete años del crimen de David Fremd Wulf, organizado por la Nueva Congregación Israelita (NCI) y B’nai B’rith (NCI). Convoca el Comité Central Israelita del Uruguay y se desarrollará en la sede de la NCI,Cipriano Payán 3030.
Días antes, el miércoles 8 se cumplirán 7 años de aquel trágico día, trágica tarde, del ataque injustificado e inesperado a un apreciado sanducero, destacado empresario y activo integrante de la comunidad israelita.
El único orador será Alain Mizrahi, fundador y CEO del Grupo Radar, quien disertará sobre “Redes sociales: ¿oportunidad o amenaza para la Democracia?”
“Hace 7 años, en Paysandú, Carlos Peralta, convertido al Islam con el nombre de Adullah Omar, asesinó a David Fremd a cuchilladas por ser judío, en nombre de Alá. El próximo 14/03 tendré el honor de ser el orador en el acto en memoria de David Fremd”, publicó Mizhari en su cuenta de Twitter.
Activista contra el antisemitismo y otras formas de racismo y xenofobia, y por el libre pensamiento, es docente de marketing desde hace unas tres décadas; fue Catedrático Asociado entre 1996 y 2005 en la Universidad ORT Uruguay. Dictó cursos de Marketing Estratégico y de Investigación de Mercados en diversas carreras técnicas, de grado y de posgrado.
El año pasado, el mismo 8 de marzo, el Semanario Hebreo publicó un editorial firmado por Ana Jerozolimski, que expresó: “Nos atrevemos a hablar en nombre de todos los judíos uruguayos, sin que nadie nos haya nombrado para ello: ninguno de nosotros olvidará jamás aquel terrible 8 de marzo del 2016, al confirmarse que David Fremd, queridísimo miembro de la comunidad judía sanducera, había sido asesinado a cuchilladas. No olvidaremos el estremecimento y estupor al entender que en la tranquila Paysandú, frente a su negocio, un uruguayo antisemita convertido al Islam, lo había matado a puñaladas a los gritos de ‘Alá es grande’. No. No en Uruguay. No en Paysandú. No podíamos creerlo. Junto a nosotros, quedaron estremecidos no pocos compatriotas no judíos, no sólo los que conocían al bueno de David, sino que simplemente eran buenos ciudadanos amantes de la convivencia en paz, sin distinción. Ese fue precisamente el lema de aquella impresionante marcha por Paysandú en condena del crimen y repudio al odio que había matado a David”.
Ahora aquella aciaga jornada, pero especialmente la destacada figura de David Fremd y la reafirmación de la necesidad de continuar la lucha contra el antisemitismo, racismo y xenofobia, tendrá su espacio en un acto por la convivencia, que tendrá carácter nacional.
