Los intendentes recibirán información de primera mano

Si bien Conmebol dio a conocer cuáles serían los estadios que recibirían los partidos del Mundial 2030 en caso de que Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay pudieran ser confirmados como sede, la realidad es que todavía no hay nada definido. La Confederación Sudamericana de Fútbol presentó al Estadio Centenario, el Parque Central y el Campeón del Siglo como escenarios en nuestro país, pero la idea de las autoridades de nuestro país, tanto del gobierno como de la AUF, es que el Interior tenga su sede.

Está claro que Maldonado pica en punta. Pero tal como indicó EL TELEGRAFO el pasado 1º de abril, se planteará lo trabajado por la Corporación 2030 en el Congreso de Intendentes a los efectos de pensar qué otra sede podría plantearse sin ser Montevideo, y específicamente el Centenario. Maldonado y Colonia podrían estar dentro de los candidatos a recibir actividad. Es que es imposible pensar al Parque Central como sede mundialista ya de por sí por su ubicación. Y el Campeón del Siglo tendría que adecuarse en cuanto a exigencias.

El jueves, el Congreso de Intendentes en Trinidad se abrirá con la visita de Michael Boys, el chileno secretario ejecutivo de la Corporación 2030 que integran los cuatro países que aspiran a ser sede conjunta.

Boys trabajó para la FIFA, tiene en claro los requerimientos, y expondrá ante los intendentes cuáles son los requisitos para aspirar a ser sede de un grupo mundialista.

La presentación, de la que formará parte también el secretario nacional del Deporte, Sebastián Bauzá, pretende dejar información a los intendentes.
El Centenario es, lógicamente, número puesto. Maldonado, por todo lo que significa la hotelería, aeropuerto y demás, parece ser la sede posible en el Interior más factible, pero no lo es el actual Domingo Burgueño Miguel si no hay remodelaciones de todo tipo, estacionamiento incluido.

Otra posibilidad pasa por Colonia y el Supicci, otro escenario que debería remodelarse, pero también hay que tener en cuenta, por ejemplo, los centros de entrenamiento. Y, en ese sentido, se está lejos.

“Hoy no podemos albergar ni una semifinal, pero tenemos siete años. Cuando miras prospectivamente los eventos que vienen hacia adelante, la tendencia es elegir no sólo la sostenibilidad ambiental, sino la sostenibilidad económica, financiera, laboral”, dijo Boys a medios chilenos en febrero.
La fuerza de Sudamérica radica en el festejo de los 100 años de la primera Copa del Mundo que se celebrarán justamente en 2030. Montevideo fue sede de aquella primera cita de 1903, siendo Uruguay el primer campeón. Y se lo quiere capitalizar.

Los cuatro países apostarán justamente a la sostenibilidad, a volver a las raíces del fútbol. Y la carta viene bien jugada por el momento, sobre todo si se tiene en cuenta la relación del presidente de la Conmebol, y vice de la FIFA, Alejandro Domínguez, con Uruguay, y que el título logrado por Argentina en Qatar es otra ficha importante a poner sobre la mesa.

Pero además, el propio Domínguez puso sobre la mesa, hace algunos días en Paraguay y ante el propio presidente de la FIFA, Gianni Infantino, un aspecto que seguramente también jugaría a favor: FIFA no puede repetir la decisión del Comité Olímpico Internacional cuando no eligió en 1996 a Atenas como sede de los 100 años del primer Juego Olímpico allí desarrollado, lo que intentó reparar en 2004.