La Comisión Especial de Derechos Humanos, Equipo y Género de la Cámara de Senadores estudia el proyecto de ley de paridad, presentado por la legisladora nacionalista Gloria Rodríguez. En Uruguay, existe desde 2009 la denominada ley de cuota femenina y se aplica en las campañas electorales. Requiere que haya al menos una mujer cada tres lugares en las listas presentadas, sin embargo, el proyecto de Rodríguez propone colocar igual número de hombres y mujeres en las listas.
En el ámbito olítico consideran que la cuota no ha funcionado, por lo tanto, se aguarda que este planteo provoque nuevas resistencias en el oficialismo. El Frente Amplio aplicó en forma voluntaria este sistema, en las elecciones de 2019.
“Consideramos este proyecto sumamente necesario. Lo presentamos en el 2021, comenzó su tratamiento en 2022 y en 2023, esperamos poder votarlo en la Comisión de Derechos Humanos del Senado. Ya tenemos una ley de cuotas que es la ley de participación política de ambos sexos, que tiene más de 10 años. Pero esa ley ya dio todo lo que tenía que dar y hoy es necesaria la paridad porque no se respetó el espíritu de la que existe. Se ha utilizado toda la ingeniería política con tal de no cumplir”, dijo Rodríguez a EL TELEGRAFO.
Explicó que es necesaria “una verdadera paridad porque demográficamente somos más del 50% de la población. Porque es un tema de derechos y no de privilegios cuando hablamos de paridad en el sistema político. Vamos a trabajar desde la génesis de los partidos políticos hasta el Ejecutivo”. La senadora aclaró que “no se tocarán las intendencias y obviamente los cargos de los ministros”.
Rodríguez agregó que “Uruguay fue ejemplo en América Latina y el Caribe con el primer voto femenino. Avanzamos muchísimo pero después nos quedamos. Hoy nos encontramos en los parámetros más bajos de la región en representación política de las mujeres”.
Sin embargo, la nacionalista aclaró que “no es un proyecto de ley para las mujeres, sino que es un proyecto de paridad que se aplica de igual forma para los hombres. Porque en el Poder Judicial es al revés, y hay más mujeres que varones. Es un planteo paritario y de igualdad”.
Rodríguez reconoció que en su planteo “no se habla de quitar la libertad a nadie. Porque si hablamos de eso, acá no se vota con libertad. Cuando tengo una lista en mi mano, estoy obligada a votar esa plancha y no tengo la potestad de elegir. Tampoco digo que hace falta una lista para tachar nombres, sino que no es valedero cuando nos dicen que tenemos libertad para elegir. Por eso, presentamos este proyecto totalmente convencidos que la presencia de la mujer es fundamental en la política”.
