La Dirección de Promoción Social de la Intendencia presentó denuncias por ocupaciones de predios municipales por personas en situación de calle, robos y vandalismo en dependencias afectadas a talleres y actividades comunitarias. La titular de la citada repartición municipal, Guadalupe Caballero, recordó que al retorno de la actual administración “nos encontramos que el Farol Velódromo había dejado de cumplir la función de centro referente de esa zona para pasar a la tarea de refugio de personas en situación de calle”. Ante esta situación, “los vecinos perdieron los talleres y las distintas actividades”, cuando el gobierno nacional decretó el alerta roja para personas en calle y ese espacio fue ocupado como refugio. “Una vez que cesa la alerta, irónicamente en octubre, volvemos a recuperar ese espacio que fue destrozado no solamente el edificio, sino cañerías e instalaciones de la luz”, dijo a EL TELEGRAFO.
Al finalizar la medida, “no había comenzado a funcionar el refugio por 24 horas y se había vuelto costumbre que las personas en situación de calle se quedaran alrededor del salón. Es así que recibimos muchas denuncias de los vecinos, nos manifestaron su temor y que no se animaban a participar de las actividades en el farol”. A raíz de un diálogo con la comunidad, volvieron a participar en los talleres. “Pero seguimos recibiendo denuncias porque a altas horas de la noche, en el lugar donde antes pernoctaban, ahora se congregan personas que siguen en situación de calle ante el refugio desbordado”. En la madrugada del viernes 24, día del funcionario municipal, ingresaron al local por una abertura, rompieron muebles y se llevaron comestibles que son utilizados en los talleres. “En el farol hubo que recolocar la reja y poner vidrios en la banderolas, además de reponer la materia prima para las clases. Estas situaciones nos llevan a contratar serenos prácticamente las 24 horas, pero ante cualquier descuido vuelven los robos y la vandalización de los lugares donde se realizan distintos talleres durante el día”, agregó Caballero.
Además cuentan con un cuidador que recorre las policlínicas, los centros CAIF, faroles y centros de personas mayores. “Es imposible tener uno permanente en cada espacio municipal por los costos que implica. Por eso, apelamos al aporte de los vecinos y que llamen al 911 para que nos avisen ante la presencia policial. En cualquier caso, entendemos que el problema se traslada de lugar porque cuando se van del farol, siguen siendo personas en situación de calle”.
Explicó que “la misma problemática registramos en el farol, comedor y policlínica Chaplin. Allí pernoctan e insultan a los funcionarios cuando ingresan al día siguiente”.
NUEVAS INTERVENCIONES
En el barrio Artigas, la Intendencia construye un predio que se destinará a actividades con personas mayores.
“Ese lugar se encuentra en la zona del refugio, donde reciben la cena pero vuelven a la calle. Durante varios días ocuparon la obra y provocaron situaciones de conflicto. También recibimos una denuncia de la Red de Atención Primaria porque allí se encuentra un CAIF y la policlínica Artigas, donde las enfermeras fueron amenazadas. Incluso una persona con tobillera electrónica ingresó sin autorización a la policlínica a cargar un celular”, relató.
Ante la denuncia de la RAP “hicimos una intervención porque la obra es un espacio municipal. Solicitamos que fueran desalojados y así ocurrió por dos noches. El subdirector de Promoción, Roque Jesús, estuvo a cargo de los procedimientos”.
En los últimos días, “los vecinos nos avisaron que nuevamente estaba ocupado el salón”.
Jesús concurrió al lugar y “ya que la advertencia del Ministerio del Interior no funcionó, procedimos al diálogo con los ocupantes. Acordamos que permanecían en el lugar por el pasado fin de semana con el compromiso que fuera entregado el lunes en las mismas condiciones”.
Sin embargo, una vez desalojado, las autoridades constaron roturas en esa obra en construcción.


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