“Me gusta venir a Quebracho y ver que hay cosas buenas que están pasando en materia de calles, de iluminación, los vecinos de Mevir y lo que va a pasar en poco tiempo con la primera etapa de un viejo anhelo y un sueño como es el saneamiento”, expresó el intendente Nicolás Olivera en esa ciudad del interior del departamento, donde estuvo en las últimas horas, junto a directores de la Intendencia. En Quebracho fue recibido por la alcaldesa Silbia Visoso.
Recorrió la obra de recuperación del acceso a la ciudad desde ruta 3, la que se realiza tras un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, con carpeta asfáltica de 6 centímetros de espesor y nueva iluminación, con lámparas led. “Está quedando muy bien y es un pavimento que está llamado a durar muchos años”, destacó Olivera durante su recorrida.

La alcaldesa de Quebracho, Silbia Visoso, resaltó que la obra que se viene llevando a cabo desde la Radial hasta la avenida de ingreso a la ciudad de Quebracho “es una maravilla, es un sueño; que yo recuerde no ha habido una intervención así” en la ciudad. “Venimos trabajando para que la entrada a Quebracho luzca diferente, y seguiremos avanzando con más obras que tenemos planificadas”, señaló.
Aludía a la urbanización de Mevir 3 y 4 que fuera inaugurada hace pocos meses, en una obra que comprendió cordón cuneta, calles, badenes, desagües pluviales. “Son lugares que estaban muy postergados, que estaban un poco rezagados en soluciones viales e infraestructura”, indicó el intendente al recorrer la zona.
La iluminación del camino de acceso a Quebracho será con 72 luminarias solares, con “un promedio de vida útil de 30 años aproximadamente; la luminaria de 25 y la batería de 11 años”, de acuerdo con Leonardo Rodríguez, integrante de la empresa que las importa desde Francia.
Las luminarias, de 40 watts, se colocan a seis metros de altura. Pueden ser controladas a distancia, mediante un software específico, que enviará reporte de funcionamiento cada cuatro minutos. Además, estas luminarias son de mayor rendimiento que las regulares. “Lo normal es que una luminaria común emita entre 110 o 120 lúmenes (unidad de medida del flujo luminoso) por watt; las nuestras emiten 192 lúmenes por watt”, indicó Rodríguez.

