Anuncian remate del horno de Ancap que nunca fue instalado

Ancap anunció que rematará el horno para la planta de cemento de Nuevo Paysandú que compró hace casi una década el expresidente del organismo Raúl Sendic y que nunca se instaló, al resolver el Directorio sacar el horno tres del pliego de licitación de la asociación en portland, ante la falta de interés empresarial.

Este tercer horno de cemento que la estatal compró en 2014 para la planta de Paysandú, en ese entonces bajo la administración de Raúl Sendic, permanece embalado en contenedores, nunca llegó a ser instalado y –según se ha podido confirmar– algunas de sus partes han sido utilizadas como repuesto para las plantas de cemento que están en funcionamiento.

Así lo confirmó el vicepresidente de Ancap, Diego Durand, quien subrayó que la decisión se tomó “dada la falta de interés de las empresas privadas” que participaron en la fase de diálogo competitivo de la asociación.

Según dijo a El País, “la conclusión a la que arribamos es que el horno no resulta de interés para las empresas que han participado del diálogo competitivo. Decidimos sacarlo (de la licitación) porque no le ha dado valor al pliego. Vamos a avanzar en el proceso de remate para ver qué avidez hay en el mercado y ahí se decidirá el destino final”.

El directorio de Ancap ya dio la instrucción de iniciar el proceso de remate, para poder instrumentarlo en el segundo semestre de este año, y según manifestó el director el horno tres costó en su momento unos U$S 53 millones, a los que se le suman los costos de seguro y vigilancia por tener esas instalaciones en Paysandú desde hace nueve años.

Consideró que “a uno le genera impotencia que haya pasado tanto tiempo, que se haya gastado tanto dinero en ese horno y que hoy lo tengamos que sacar a remate. Primero fue una inversión, luego fue a costo y ahora en los libros contables de Ancap el horno tiene valor cero en términos financieros”.

Al ser consultado respecto al estado del horno, Durand dijo que “algunos materiales han quedado obsoletos con el transcurso del tiempo” y otros han sido usados como repuestos para las plantas en funcionamiento.

“Es una situación difícil”, dijo además al ser consultado respecto a qué interés puede generar el horno en un remate. “Habrá que ver qué dice el mercado, podrán usarlo para repuesto o chatarra, pero que alguien lo compre para instalarlo no creo; por algo las empresas interesadas en la asociación no manifestaron interés por el horno”, señaló.

Mientras tanto, el gremio de Fancap reafirmó que la postura de Fancap ha sido desde siempre la defensa de la compra del horno tres y en los últimos años han advertido que no instalar el horno implicaría echar a perder una inversión importante para la industria nacional. Esta postura ha sido acompañada también por Sendic, quien en los últimos intentos de venta del horno, se ha manifestado en contra.

Sin embargo, tanto en la administración de la expresidenta de Ancap, Marta Jara, durante el gobierno del Frente Amplio, como en el actual directorio, afirman que la instalación del horno tendría un costo elevado para la estatal (alrededor de unos U$S 100 millones) y un mínimo retorno de la inversión.

Tema de conflicto

El tema ha sido motivo de conflicto en el sistema político y entre la Federación Ancap (Fancap) con los directorios de la empresa estatal en los últimos años. La discusión volvió en marzo del año pasado, cuando en la inauguración de la UTEC en Minas, el presidente de Fancap de ese entonces, Gerardo Rodríguez, le pidió a Luis Lacalle Pou “apelar a la inversión pública” para reflotar el negocio del portland de Ancap. El mandatario le respondió: la producción de portland “está dando déficit hace años. Dejaron pudrir un horno. Nunca te vi levantar la voz. Nunca hablaste”.