Policías de la Comisaría Segunda asistieron parto en el patrullero

Sin dudas que el trabajo de los policías abarca un sinfín de actividades: detenciones de ladrones, asistencia en accidentes, investigaciones en diferentes casos hasta traslados de personas a las puertas de emergencia, pero el colaborar con un nacimiento es de las más gratificantes. Así lo indicaron el cabo Roberth Silveira y la agente Noelia Almenares, que cumplen funciones en la Comisaría Segunda y en la madrugada de la víspera asistieron a una parturienta de 30 años que pedía ayuda para llegar al Hospital Escuela del Litoral ya que estaba a punto de dar a luz a su hija. De acuerdo a la información recogida por EL TELEGRAFO, próximo a las 5 en el Centro de Comando Unificado Departamental recibieron un llamado donde se pedía colaboración para trasladar a una embarazada a término, desde la zona de Park Way entre Independencia y Treinta y Tres Orientales, ya que se encontraba con dolores de parto. Debido a la jurisdicción, se encomendó la tarea a la Comisaría Segunda, llegando al lugar Silveira y Almenares. Al acercarse al lugar, vieron que la mujer estaba en la calle junto a familiares con fuerte dolores y contracciones muy seguidas. Por lo que los policías comunicaron de su traslado hacia el Hospital, a la vez que alertaron que el parto era inminente.

A bordo del patrullero, tomaron por calle Montevideo hacia avenida Soriano ocasión en que la mujer gritó que ya había salido la cabeza del bebé por lo que Silveira frenó de inmediato. Almenares acomodó el asiento delantero para darle más espacio a la mujer y mientras su compañero alumbraba con una linterna de su celular, procedieron a asistir el alumbramiento.

La agente Almenares tomó la cabeza del bebé para ayudar a que su madre comtinuara pujando y al lograr sacarla la colocó sobre el vientre de la madre, mientras se cercioró que todo estuviera bien. Inmediatamente, el cabo Silveira asistió la bebé, cuyo primer llanto les llevó “tranquilidad total y una emoción inexplicable”, dijeron los efectivos en sus redes sociales. Seguidamente, los policías cobijaron la pequeña con un buzo de la madre y dieron aviso al Hospital que los esperaran afuera porque la pequeña había nacido.

SEGUNDA VEZ PARA SILVEIRA

Conmovidos por el llamado que debieron cubrir, los uniformados expresaron su alegría en las redes sociales: “Hoy mi profesión volvió a darme una grata sorpresa, ya es la segunda vez que recibo una vida en mis manos, esta vez no alcanzamos a llegar al hospital. A mitad de camino, decidió nacer”, dice el posteo de Silveira.
“Con la fuerza natural de la vida y esas ganas de nacer, descubrir por fuera el rostro de ése ángel que cobijó por meses, día tras día, y en esos minutos dolorosos que se hacen eternos”. Luego del llamado atendido en el CCUD y llegar a la dirección brindada, “acomodamos como pudimos el móvil policial y marchamos rumbo al hospital, el mal estado del pavimento, lo incómodo del vehículo, los nervios y los dolores de la joven eran estremecedores. Lo único que pasaba por mi mente era llegar al hospital y que recibiera pronta asistencia. Faltando apenas cuatro cuadras oí un suspiro profundo como de alivio y de auxilio a la vez ‘está saliendo’ (…)”, escribió.
Luego del parto, dijo, “retomamos el viaje rumbo al hospital” donde “ya nos estaban esperando”. La madre “muy dolorida pero consciente de que su bebé estaba bien subió a la camilla y la llevaron a la sala. Su tía, quien acompañaba, seguía temblando. Todo ocurrió en minutos, largos minutos y eternos”.
“Recibimos la llegada de una hermosa niña llamada Keila, bendecida seas cada día de tu vida y que Dios te proteja siempre. Felicidades a la familia. Humildes servidores públicos nosotros, pero hoy nos sentíamos héroes. Gracias compañera (a Almenares) por seguir firme en los momentos en que hay que estar sereno y brindar nuestro servicio, porque Dios te pone en los lugares donde debemos estar”, cerró en su publicación.