Locura, emoción, agradecimiento. Lágrimas y euforia. La mezcla de sensaciones fue indescriptible para las miles de personas que recibieron en Montevideo a la selección uruguaya de fútbol Sub 20, flamante campeona del mundo.
Pero la misma sensación la vivió la delegación que, encabezada por el cuerpo técnico y los futbolistas, recorrieron un largo camino desde el aeropuerto de Carrasco hasta la Tribuna América del Estadio Centenario, recibiendo el cariño y agradecimiento de la gente, y ofrendando a los hinchas de todas las edades el título, la copa que faltaba en las vitrinas.
Una multitud esperó a los campeones en el aeropuerto desde temprano. Pasadas las 11 horas el vuelo charter que trasladó a la delegación tocó tierra, y fue locura por todos lados.
La caravana, encabezada por un ómnibus de dos pisos, sin techo, fue toda celeste. Y nadie se lo quiso perder. Ni siquiera Luis Suárez, que viajó desde Brasil y se subió al ómnibus como uno más para festejar con sus gurises, a los que apoyó videollamadas mediante a lo largo de todo el Mundial.
Niños que faltaron a la escuela, jóvenes que no fueron al liceo, adultos que festejaron como niños y abuelos que saltaron como en sus mejores épocas. Arriba del ómnibus fue tiempo de hamburguesas, de alguna cerveza y de saltar y cantar junto a la gente durante cada metro recorrido en caravana. Jugadores celestes, los históricos, no estuvieron al margen del festejo, en este caso a través de las redes sociales.
Ahí, entre los jugadores, también se vivió el festejo de los integrantes del cuerpo técnico. Incluyendo al profesor Esteban Gesto, líder de los preparadores físicos de las selecciones, aspecto que resultó clave para los celestes a lo largo del Mundial.
Después la llegada al Centenario, donde mañana el equipo será homenajeado antes del debut de Bielsa como DT de la mayor ante Nicaragua. Será otro premio, más allá del económico que dispuso la AUF para plantel y cuerpo técnico.
Uruguay vivió un segundo día de gloria, la segunda vuelta olímpica, aunque más larga. Tan emocionante como la primera,

