Días atrás, estuvo de paso por nuestra ciudad el precandidato por el Frente Amplio, Mario Bergara. En una nueva gira por el país, el senador visitó Rocha, Lavalleja, Maldonado y Río Negro antes de arribar a Paysandú. En entrevista con EL TELEGRAFO abordó una serie de temas, entre ellos la situación del Puerto de Montevideo y su vínculo con el operador Katoen Natie, las razones por la que su partido perdió las últimas elecciones presidenciales, y acerca de aspectos personales.
En relación a la principal terminal portuaria de Uruguay, el expresidente del Banco Central y exministro de Economía dijo que allí sucede algo que habían “anticipado”. “Los propios exportadores se están planteando que se sienten clientes cautivos del monopolio que se generó en el Puerto de Montevideo, otorgándoselo a esta empresa, Katoen Natie; que no solamente está desplazando a su competidor, sino que además tiene potestad de fijación de precios. El Estado retrajo su propia capacidad de regular el mercado de contenedores”, señaló.
“Y eso está expresándose con claridad de parte de los exportadores en un puerto cada vez más caro, cada vez más ineficiente, y que trae obviamente perjuicios en términos de competitividad”, continuó Bergara.
Al mismo tiempo, días atrás Katoen Natie informó sobre una “actualización” tarifaria, que implicaba un aumento de 24,1%, en una medida que provocó reacciones opuestas en la Unión de Exportadores, en el Poder Ejecutivo, en la Cámara de Industrias y en la oposición. Poco después, la empresa belga resolvió dejar sin efecto, de momento, ese incremento.
“Acá el tema es lo que hace el Estado. Ahí había varias empresas, primordialmente dos principales que competían y tenían porciones del negocio más o menos repartidas. Al menos los buques que llegaban podían elegir con quién operar, u operar con el que tenía más espacio. Con el acuerdo horrible que hizo el gobierno se violó la Constitución, las leyes, los procedimientos, se incurrió en delitos, porque por algo nosotros hicimos denuncias penales. Katoen Natie ya tendría que estar haciendo todo, y no lo está haciendo porque no tiene la capacidad y la infraestructura para hacerlo”, ahondó el senador.
“El gobierno decidió, sin justificación, sin un solo informe jurídico, sin un solo informe técnico, sin un solo informe económico, entregarle a una empresa privada un monopolio por 60 años, 12 administraciones de gobierno. En un negocio que nosotros evaluamos, por abajo de la pata, en U$S 2.000 millones”, añadió.
Autocrítica
En instancias anteriores, Bergara ha sacado a colación las razones por la que el Frente Amplio no pudo repetir la victoria en las pasadas elecciones presidenciales, más allá de que este partido, en 15 años de gobierno, “dejó un país mejor, con más bienestar, con más equidad, con más derechos”.
“Pero eso no quiere decir que no nos hayamos equivocado. En cosas de gobierno, sí, pero lo más importante de la autocrítica es en cuestiones del relacionamiento político del Frente Amplio con la sociedad. El debilitamiento de puentes de diálogo con la sociedad; el Frente se transformó en una fuerza política que se separó, se alejó de la gente, actuó con soberbia, le faltó humildad. Se equivocó claramente”, reconoció este economista.
“Si la gente en el Frente pensaba que teníamos la elección ganada para siempre, evidentemente eso no era así. No nos podemos alejar, nosotros somos una fuerza política que tenemos en nuestra naturaleza el procurar representar a las grandes mayorías nacionales, por lo tanto no nos podemos alejar de las grandes mayorías nacionales, y lo hicimos”, dijo.
Luego de la caída electoral, Bergara cree que hubo una “reacción política” que llevaron a recorridas por el país, a generar cientos de reuniones, a escuchar a la gente. “Creo que hay una actitud diferente de los referentes del Frente Amplio, que obviamente pasa también por el fortalecimiento de la estructura del Frente en todo el país. Porque solo con que nosotros vengamos algunas veces no representa el diálogo con la sociedad sanducera. El diálogo con la sociedad sanducera lo hacen los frenteamplistas de Paysandú, los vecinos, los compañeros de trabajo, los compañeros de estudio, los familiares. Por lo tanto, es un cambio de actitud que es respuesta a esa autocrítica. Claro que hubo errores que nos alejaron de la gente, y nos costó caro”.
La máscara
Bergara sorprendió hace unas semanas con su aparición como Carpincho en “Quién es la máscara” de Canal 12, en una salida que rompió el molde del típico político uruguayo. “Tenemos que evitar alimentar esa idea de que el sistema político vive en un Olimpo, alejado de la gente, que viene de castas políticas. Hay algunos pocos que tienen apellidos de casta política, pero la inmensa mayoría del sistema político nació en los barrios de todo el mundo, la mayoría fue a escuelas públicas, o barriales, a liceos”, relató.
Para el senador, nacido en el Cerrito de la Victoria en Montevideo, que acudió a centros de estudios públicos y tuvo empleos públicos, indicó que las “facetas” que van más allá de la peripecia política son “naturales” a ellos.
“Me parece que debería ser mucho más natural ver a personas del sistema político en conversaciones sobre música, artes plásticas, cultura, carnaval, fútbol, básquetbol, y yo tengo mucha vida en todo esto. Mi padre era periodista deportivo, entonces en mi adolescencia iba con él a por lo menos dos partidos de básquetbol y un partido de fútbol por semana. Y después lo acompañaba a la redacción del diario y me quedaba hasta la madrugada con él, copado”, rememoró Bergara. El precandidato por el Frente Amplio, que integra el coro del Banco Central desde hace siete años, destacó que la participación en “Quién es la máscara” lo “divirtió enormemente”. “Además, sabía que iba a generar el factor sorpresa, justamente, por eso que te estaba diciendo, que alguien del sistema político participe en ese tipo de programa de entretenimiento”, remató.

