El nombre de Enrique Macri no está en el radar de quienes habitualmente se nutren de literatura uruguaya, y esto es porque apenas está presentando su primer libro, un proyecto con el que venía soñando desde hacía mucho tiempo. Macri, un montevideano con raíces sanduceras e ingeniero mecánico de profesión, se anima en este relato a plasmar un recuerdo que marcó sus primeros años.
“Cuando lo registré en la Biblioteca Nacional lo catalogué como ficción autobiográfica, soy ingeniero, por lo que todavía la ficción no se me da mucho” cuenta a EL TELEGRAFO. Sobre el proceso que lo llevó a escribir el libro, Macri, quien ya había participado de distintos talleres con personalidades de la literatura uruguaya, contó que tenía un proyecto relacionado a la vida de su padre, un sanducero originario de Paysandú que viajó en 1938 a radicarse en Montevideo.
“En la zapatería Macri se encontró un bibliorato con todas las cartas que le había enviado mi abuelo a mi padre, eso lo usé como matriz para tratar de recrear la época de mi padre; estaba en eso cuando me di cuenta que era mucho trabajo: vine acá, a indagar en el archivo de EL TELEGRAFO y me llevé un montón de copias de ejemplares de 1938 y 1939 pero me pareció complicado y al mismo tiempo, eso disparó en mí otros recuerdos” comentó.
Esas memorias remiten a un viaje que realizó en 1959 y que se transformó en un punto de quiebre en su vida. “El viaje lo hice con mi hermano y mi madre en barco rumbo a Europa, estuve cinco meses en Roma, y luego partimos a Suiza, Alemania, Francia y España. En ese viaje cumplí 10 años y todo cambió en mi cosmovisión del mundo, me abrió la cabeza”.
Macri ubica muchos recuerdos de su niñez que están engarzados en una línea de tiempo que va desde setiembre de 1958 a diciembre de 1959: “todo está unido a recuerdos de mis actividades de niño en Montevideo; en ese relato busco revivir cosas de mi infancia, que tuvo un giro brusco cuando volví del viaje. Los chiquilines con los que antes jugaba, ahora los veía como demasiado infantiles, yo no encajaba en ese ambiente. Si tengo que elegir un momento en el que empiezo a mirar mi infancia desde otro punto de vista, fue el final de ese viaje, allí me di cuenta que ya no era el mismo” subrayó.
Se encuentra disponible en librerías de nuestra ciudad este trabajo introspectivo, de transición personal, en el que el escritor le da voz a personajes de su infancia y en donde cuenta historias que atraviesan dos continentes.

