Infantino – Domínguez: la lucha por 2030

Se muestran codo a codo. Sonrisa a sonrisa. Y si bien uno podría imaginar que la relación es óptima y ello colaborará para que el fútbol sudamericano pueda finalmente organizar el Mundial 2030, las cosas no serían como parecen.

Es más: nadie lo confirma, pero Infantino y Domínguez están enfrentados. El presidente de la Conmebol lo niega puertas afuera, pero adentro la cosa es diferente.

Es que se asegura que el presidente de FIFA, Gianni Infantino, observa con malos ojos que Domínguez siga creciendo en el más alto nivel dirigencial del fútbol ya no solo continental.

O más claro: Domínguez apunta a, en cierto momento, ser tenido en cuenta para dirigir la FIFA. Y a Infantino no le gusta nada.
Por eso al suizo no le seduce demasiado el hecho de que el Mundial 2030 pueda vivirse por estos lados: le daría fuerza al fútbol sudamericano, que hoy es campeón del mundo Sub 17, Sub 20 y absoluto, y especialmente a Domínguez.

Por eso no resultó raro que a la candidatura de España y Portugal se sumara Ucrania, como un hecho de “vender un poco de humo” ante la situación que atraviesan los ucranianos con Rusia. Pero desechada la posibilidad, apareció Marruecos para sumarse a los dos países europeos.
Infantino dio el visto bueno, pese a que lo que siempre señaló FIFA es que no pueden dos confederaciones diferentes organizar un Mundial.
Pero la jugada está hecha. Y Domínguez está que arde, metiendo presión. Ya mandó a que luzca en partidos de Conmebol la estática con la publicidad del Mundial Centenario, como pasó a llamarse la candidatura dejando atrás el Juntos 2030, y se pretende comenzar a apostar fuerte a lo visual e involucrar a estrellas del fútbol sudamericano actuales y de otrora.

Infantino, en tanto, apuesta a Marruecos. O mejor dicho: al hecho de que esté dicho país integrando la candidatura con España y Portugal pueda sumar los votos de la Confederación Africana de Fútbol.

Nadie lo dice y las sonrisas mutuas salen en las fotos. Pero la relación entre el máximo dirigente del fútbol mundial y el del fútbol sudamericano, está tensa. Y cada uno libra su batalla pensando en el Mundial 2030. Por estos lados, por lo pronto, se sigue con el calendario de trabajo.
En los cuatro países que aspiran a ser sede del Mundial Centenario, es decir Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay se informó a todos los departamentos y provincias sobre las exigencias que existen para poder formar parte, no solo siendo sede, de la fiesta mundialista.
Los cuatro países (encabezados por Uruguay y Chile) son los que están preparando el ambiente. Pero todo hace indicar que Infantino no está del todo convencido de traer el Mundial para estos lados.