Con la presencia de autoridades departamentales, nacionales y locales se inauguró la obra vial en el camino que conecta Piñera, Merinos y Morató, una extensión de 39 kilómetros, con pavimentación, ensanche de calzada, adecuación de pluviales y señalización, que beneficia a unos 6.300 pobladores de la zona.
El acto, desarrollado en Merinos, contó con la asistencia del intendente Nicolás Olivera, el secretario de Presidencia Álvaro Delgado, el intendente de Tacuarembó Wilson Ezquerra, el diputado Juan Carlos Moreno, el coordinador general del Programa Desarrollo y Gestión Subnacional de la OPP, Guillermo Bordoli, el presidente de la Junta Departamental, Marcelo Tortorella, y el alcalde de Guichón, Martín Álvarez.
La inversión total del proyecto fue 187.342.079 pesos y la OPP aportó, mediante el Programa de Caminos Rurales Productivos, 131.139.455 pesos. El monto restante estuvo a cargo de la Intendencia de Paysandú.
Se realizó la colocación de tratamiento bituminoso doble, recarga de base con material granular, la estabilización con cemento y el reacondicionamiento hidráulico, que incluye la construcción de alcantarillas, entradas domiciliarias y cabezales de hormigón armado. Se instaló señalización vertical y horizontal.
“LA PERSEVERANCIA, LA PERSISTENCIA, TRAE COSAS POSITIVAS”
El intendente Nicolás Olivera se mostró feliz con “una obra como esta, que la estamos celebrando, inaugurando, festejando”. Recordó la permanente demanda de los habitantes de la zona. “No se pedía mucho, tener un camino en condiciones”, dijo. “La perseverancia, la persistencia, trae cosas positivas”.
Anunció que cumplida la obra vial, “vamos a empezar con tres o cuatro obras en la misma zona. Vamos a hacer 140 cuadras de bitumen en Morató, Merinos, Piñera y Pueblo Beisso”.
Destacó que “para mí una gran obra, sin importar cuánto se gasta o en dónde se hace, es la que permite acercar a la gente a una solución, acortar esa brecha entre el problema y la solución. El paradigma de una gran obra es un camino, porque evidentemente lo que hace es acercarnos. Este mismo camino por el que transitamos muchas veces y demorábamos dos horas para llegar de Morató a Guichón”.
“Una gran obra es aquella que une, que junta un reclamo de años de tanta gente que estaba postergada. Es darles cosas mínimas, básicas, como un camino de calidad para salir, que permita llegar sin importar si lloviera o no, si hubiera barro o no. Eso es lo que estamos celebrando”, subrayó Olivera.
Y reafirmó: “No creo que los políticos estemos llamados a cumplir los sueños de la gente. Muchas veces, por culpa nuestra la gente deja de soñar. Hace algunos meses fuimos a Morató, donde había un montón de pedidos, de reclamos históricos, entre ellos el camino. El camino se empezó a hacer, y pasó que cuando volvimos a reunirnos con los vecinos preguntamos: ‘Bueno, ¿ahora qué precisan?’. Hubo un gran silencio, porque ahí la gente dejó de soñar después de tanto tiempo soñando, pidiendo y reclamando lo mínimo indispensable”.
“Por eso digo que nosotros no tenemos que cumplir los sueños, somos los responsables de que la gente pueda soñar todos los días un poquito más, más allá de lo básico, más allá de la esencia, más allá de lo mínimo de nuestras responsabilidades. El aliento a la gente de Merinos que sueña y el aliento a la gente de Morató, Piñera y Beisso para que sigan soñando, para que sigan consiguiendo sus sueños”, dijo más adelante.
UN GRAN LOGRO, TOCANDO PUERTAS
Martín Álvarez, alcalde de Guichón, también dijo que “se vive un momento tan especial, quizás la obra más grande que vamos a inaugurar en el Municipio de Guichón, la obra vial más grande de Paysandú en el quinquenio”.
“Es un gran logro que hemos realizado tocando puertas”, destacó Álvarez. “Quizás no estamos todos los días con todos en todos lados, saludando, entrando a las casas, escuchando. Muchos de los días que estamos en esta tarea los pasamos golpeando puertas para conseguir cosas. Peleando con quien sea de nuestro partido o de otro en los lugares de responsabilidad que estén, para conseguir cosas. Porque en definitiva yo, el intendente, el secretario de Presidencia, estamos de paso. Lo único que nosotros queremos es que cuando nos vayamos, la tarea realizada haya valido la pena”.
“UN BUEN CAMINO SOLUCIONA PROBLEMAS”
“Con alegría festejamos una de las grandes obras que se han hecho, como son los tramos de ruta entre Piñera Merinos y Morató, favoreciendo a los pobladores y a todos los viajeros que los transitan. Parecía muy lejano este logro, pero sí se llevó a cabo”, indicó Marta Piñera, vecina de la zona.
“Quedó atrás aquel camino pedregoso, sin señales, transitado con mucha dificultad, y más aún si llovía, cuando los viajes se hacían lentamente. El pasado 15 de agosto nuestro pueblo cumplió 134 años y esta es una linda manera de festejarlo. Al igual que ver nuestros espacios y edificios públicos arreglados. Las calles de nuestro pueblo no habían sido reparadas quizás hace más de 60 años”, dijo más adelante.
“Un buen camino soluciona problemas de salud, educación, economía, acerca los pueblos, acorta las distancias, permite que las personas interactúen. Por eso hoy tenemos que estar muy contentos, conservar estas cosas logradas”, resumió Piñera.
