
El Directorio del Banco de Previsión Social votó el miércoles anterior la instrumentación de un plan piloto para subsidiar el alquiler de 100 viviendas para adultos mayores que integran la lista de espera del Programa de Viviendas, y que se va a extender “hasta fin de año a los efectos de sacar algunas conclusiones para el año que viene tratar de bajar sensiblemente esa lista de espera”, indicó a EL TELEGRAFO el vicepresidente del organismo, Lic. Daniel Graffigna durante su última visita a nuestro departamento. La noticia había sido adelantada por el presidente del BPS Alfredo Cabrera, especificando que en esta etapa el subsidio sería para cien viviendas, en tanto la lista de espera asciende a unos 4.000 en todo el país.
“Lamentablemente en los últimos años se construyeron pocas viviendas”, refirió Graffigna, indicando en tal sentido que la gran mayoría “se construyó en la década del 90”. Sobre la forma en que se instrumentará, describió que “la persona traerá la vivienda que eligió”, al mismo tiempo que que “habrá personas que tienen viviendas para alquilar que las ofrecerán a BPS. Se subsidiará totalmente el valor del alquiler, en tanto el tope “se va a hacer a través del promedio de lo que sale el alquiler que lo marca el Instituto de Estadística; eso es lo que va a tomar como referencia el BPS”.
Como “hace mucho tiempo que lo venimos anunciando y trabajando” en este tipo de solución habitacional, por entender que para lograr el objetivo mencionado “no va a ser a través de la construcción de nuevas viviendas porque eso lleva mucho tiempo”. Igualmente recordó que “se están construyendo viviendas”, refiriendo que “hace poco entregamos un edificio muy lindo en Bella Unión, fines del año pasado entregamos acá en Paysandú”, del mismo modo que en Montevideo, Florida y Tacuarembó, y “está en construcción un edificio, en lo que era Paylana”, el que “está en un 12% de la construcción”.
De todas maneras, “el impacto importante con el objetivo de bajar la lista de espera va a ser a través de un subsidio de alquiler”.
“ME PARECE UNA FALTA DE RESPETO”
Consultado respecto a las expresiones del director del BPS en representación de los empresarios, José Pereyra, quien aseguró que había viviendas del organismo en estado calamitoso, disparó que “me parece una falta de respeto en los términos que se dirigió el director que usted menciona”, respuesta sobre la que argumentó “lo digo acá porque se lo dije personalmente en el Directorio a él”.
“Yo creo que ningún beneficiaro merece de parte de un director del BPS referirse en los términos que lo hizo”, agregó, para recordar que “tenemos 6.500-6.600 viviendas en todo el país, algunas no están en las mejores condiciones; eso es parte de la realidad. También tenemos edificios impecables entregados recientemente”.
“Lamento que el director en cuestión no haya hablado de los edificios que están en óptimas condiciones y también me parece muy importante y de enorme responsabilidad tener en cuenta lo que puede significar para un jubilado o pensionista, que gana menos de 12 unidades reajustables, acceder a una vivienda, porque hay viviendas que son muy humildes, que están en muy buenas condiciones”, aseguró, para agregar que “he tenido la oportunidad de conversar con el beneficiario y contarme lo que ha significado en el momento cuando le entregaron esa vivienda” porque muchas veces no estaban “en el lugar que habitaban anteriormente en las mejores condiciones; se sienten muy a gusto en las viviendas que le entrega el BPS”.
Asimismo, reafirmó que “tenemos funcionarios de parte del organismo que hacen un muy buen trabajo como los asistentes sociales que le dan cercanía, que se preocupan por el beneficiario. Tenemos funcionarios de las empresas que contratamos también para que estén cerca de los beneficiarios”.
De modo que “BPS hace un esfuerzo enorme, y cuando digo BPS digo la sociedad en su conjunto que es la que aporta los recursos” para que el organismo “pueda hacerle frente a estas erogaciones”, destacó, remarcando que “en muy pocos países un jubilado, un pensionista, que de repente su jubilación está subsidiada por el Estado, porque con el dinero que aportó no cobraría el mínimo” y “sin embargo el Estado lo hace llegar a ese mínimo haciendo un aporte, y además le da una vivienda”.
“NO RESISTE EL MÍNIMO ANÁLISIS”
Si en un total de 6.500-6600, “tenemos problemas en 23 viviendas y además, me parece que el número que se manejó en su momento, que había 500 viviendas vacías”, se trata de una cifra “que no resiste el mínimo análisis”, reflexionó.
“Este director obvió decir que dentro de esas 500 viviendas vacías, había 250 y pico que estaban en puesta a punto”, por lo que “difícilmente se pueda tener a una persona viviendo en una vivienda que está siendo reparada”, además que omitió que de ese total “hay algunas viviendas donde no tenemos aspirantes”, resaltó. “En algunos puntos del país hay viviendas del BPS y no hay aspirantes, no hay jubilados o pensionistas que reúnan las condiciones para acceder a la misma”, remarcó, explicando que precisamente el Directorio resolvió recientemente que en esos lugares, y por un tiempo determinado, se aumente el tope para que las puedan habitar aquellos que ganen un poco más de 12 unidades reajustables.
“UN SALTO AL VACÍO”
Preguntado sobre el plebiscito que impulsa el Pit Cnt contra la reforma de la Seguridad Social, en primer terminó increpó “¿qué le diríamos a esa gente si quedara sin efecto la reforma?”, refiriéndose a aquellos que ahora pueden acceder a prestaciones, para las que antes no reunían las condiciones como las de vejez e invalidez. Y luego, reflexionó que es un tema en el que hay que “mirar hacia adelante, proyectar un BPS fuerte hacia el futuro”.
“Es un organismo que tiene enormes fortalezas, presentaba algunas debilidades. Por ejemplo, BPS recauda aproximadamente la mitad de los recursos que necesita, y lo otro viene de 7 puntos del IVA, que van directo para el organismo, lo cual significa un esfuerzo para la comunidad en su conjunto y me parece que esas cosas hay que tenerlas en cuenta”, detalló.
“El índice de natalidad está bajando hace algunos años sensiblemente, los seres humanos por suerte vivimos más”, lo que supone muchos años de sobrevida a la jubilación, y a lo que se agregan “los cambios que se han dado en el mercado laboral”, una serie de factores que “repercuten sin ninguna duda en cualquier sistema de seguridad social; Uruguay no era la diferencia”.
En su visión, “dejar sin efecto las decisiones que se tomaron es un salto al vacío y compromete, a mi juicio, el futuro y la posibilidad de que sin la reforma se pueda seguir a largo plazo brindando las mismas prestaciones” que se ofrecen ahora “o sumando nuevas”.

