Las autoridades del Consejo de Educación Inicial y Primaria confirmaron que hay un total de trece casos de escarlatina que involucran a niños que concurren a escuelas de Melo y Río Branco.
Los niños permanecen aislados, con sintomatología leve y descartan por el momento la suspensión de las clases. La semana pasada, otros ocho niños se contagiaron con la bacteria en todo el país y se produjo el fallecimiento de un niño de 5 años en la escuela 60 del barrio Buceo, de Montevideo.
Un caso fue diagnosticado en una zona rural de Colonia, mientras que los otros siete fueron en Montevideo y corresponden a alumnos de Educación Inicial. El restante cursa segundo año escolar y todos han sido diagnosticados como “leves”.
El Ministerio de Salud Pública activó las recomendaciones y protocolos para estos casos, con la higienización del lugar, espacios comunes y útiles inmobiliarios. El Ministerio de Salud Pública emitió un comunicado, donde enfatiza que “los niños con síntomas respiratorios incluyendo el dolor de garganta, no deben concurrir a centros educativos, deportivos o a reuniones sociales. Para reintegrarse a actividades luego de haber cursado una faringitis estreptocócica o una escarlatina, los niños deben encontrarse sin síntomas por más de 24 horas y haber recibido más de 24 horas de antibiótico”. En Paysandú, la situación está controlada sin registros de casos graves y con un monitoreo constante, en tanto el año pasado se registró un caso grave que requirió la internación del paciente en CTI.
MUY CONOCIDA
La escarlatina “es producida por la bacteria Streptococcus pyogenes y es una enfermedad de mucho tiempo. Se trata de una infección que provoca dolor de garganta y una erupción en la piel. Es muy conocida por los pediatras y tiene un tratamiento con penicilina, es decir, con un antibiótico común. Lo que ha pasado es que en la pospandemia, hubo un aumento de la virulencia. Durante la pandemia, y ante poca movilización de personas, vemos en estos momentos casos más graves. Son casos que provocan, además, la disfunción de otros órganos. De ahí viene la gravedad”, explicó a EL TELEGRAFO el pediatra y neonatólogo Sergio Venturino.
Junto a Luis Martínez Arroyo, a cargo de la unidad Ucepyn de Comepa, señalaron que “el año pasado tuvimos un caso grave en Paysandú, pero este año estamos dentro de lo cotidiano y habitual. No han aparecido casos graves pero estamos en conocimiento y en alerta. Además, no es una enfermedad prevenible con vacunas”.
LA SUP
La Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) considera que lo ocurrido en Montevideo es un brote “dos casos o más” y resaltó que “frecuentemente causa infecciones en niños, niñas, adolescentes y adultos”. En un comunicado de la especialidad médica, relata que registran “un amplio espectro de manifestaciones clínicas” que en su mayoría “son leves y tratables. La forma grave (enfermedad invasiva) es excepcional”.
El comunicado agregó que “pyogenes es un germen sensible a las penicilinas; la faringitis y la escarlatina se tratan con antibióticos como amoxicilina y, por lo general, son enfermedades leves”.
La infección invasiva severa provocada por esta bacteria, “ocurre en general a consecuencia de una complicación de una infección de piel y tejidos blandos previamente existentes (heridas, varicela, infección de herida quirúrgica, entre otros)”. La SUP especificó que “también puede darse con una faringitis como puerta de entrada, ocurriendo esto en menos del 20% de los casos. Pero hasta en 3 de cada 10 pacientes puede no identificarse una puerta de entrada clara”.
SÍNTOMAS GENERALES
La SUP recomendó “prestar atención a síntomas generales”, tales como fiebre en general, confusión o desorientación, dificultad para respirar, frecuencia cardíaca rápida o presión arterial baja, cambios de coloración en la piel (palidez, color morado o aspecto marmóreo), dolores corporales, piel húmeda o sudorosa.
Las bacterias pueden encontrarse en la nariz y la garganta. Se propaga a través de las secreciones y contacto con las gotitas de la tos o el estornudo de una persona infectada, por contacto con superficies contaminadas con esas secreciones respiratorias, o se comparten vasos, botellas u otros utensilios.
El Ministerio de Salud Pública reiteró por su lado, que “no existe una vacuna para prevenir la infección estreptocócica. Ante la presencia de los síntomas y signos descritos, es importante consultar al pediatra de modo de poder establecer el diagnóstico oportuno y evitando la automedicación con antibióticos”.
Las autoridades educativativas publicaron ayer en la web institucionales “Recomendaciones de ANEP para prevenir casos de faringitis estreptocócica y escarlatina”, con similares recomendaciones divulgadas por los profesionales pediatras. “Para retomar las actividades, deberán estar sin síntomas durante más de 24 horas y haber recibido durante más de 24 horas antibióticos”, expresa el documento.
