Aumenta rescate de animales abandonados en la creciente y el interior departamental

Uno de los animales en mal estado sanitario, rescatado en la creciente.


La oenegé Amigos de los Animales rescató decenas de animales de compañía desplazados por la creciente del río Uruguay, algunos en mal estado sanitario y, luego de la correspondiente esterilización, los entrega en adopción responsable. Las publicaciones sobre los animales –incluso rescatados en los últimos días en diferentes zonas de la ciudad y localidades del Interior– se encuentran en su página de Facebook e Instagram.

CASTRACIONES DE GATAS

El sábado el grupo cumplió con la castración de gatas que cubrió los 50 cupos destinados para esa jornada. Sin embargo, “las cirugías de perros –machos y hembras– son cada vez menos, porque el trabajo está repartido con el Centro Médico Veterinario. Pero, en el conjunto, se llega a más castraciones. Por ahora, Amigos de los Animales es el único que esteriliza gatas”, dijo su directiva Laura de León.

Explicó que el convenio con INBA es para castraciones caninas y más adelante se incluirán felinos. “Esperamos firmar un convenio directamente entre la oenegé y el INBA para hacer gatos y gatas. Nos presentamos el año pasado, pero por ahora no hay novedades”.

Recordó que las castraciones caninas se efectúan todos los lunes y jueves del año e incluyen la colocación del chip. Los miércoles, en la sede, se realizan esterilizaciones económicas a 800 pesos, caninas y felinas. Dos sábados al mes destinan un cupo para castración gratuita de 50 gatas y la próxima jornada será el 25 de noviembre.

Cada lunes castran aproximadamente unos 20 canes, cuando el cupo es para 40 y los miércoles –días de castraciones económicas– se realizan unas 10, principalmente de felinos. “A eso hay que sumarle los que rescatamos de la creciente porque cada vez que salimos, volvemos con 3 o 4 y en cada recorrida dejamos comida”.

MALTRATO ANIMAL

De León detalló que “encontramos perros en muy mal estado sanitario, incluso algunos ya castrados. Entre 15 y 20 gatos, además de unas 40 gatas preñadas. Es descomunal la cantidad de gatos encontrados. Incluso, recibimos llamados de las familias que se van por la creciente y nos piden que levantemos sus animales, pero no podemos absorber tanta cantidad porque no tenemos espacio físico”.

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La oenegé recibió, además, llamadas desde el interior del departamento para atender situaciones de perros abandonados. “Fuimos a Gallinal porque habían tirado en el basurero a tres machos y dos hembras. Hicimos la denuncia ante INBA. Nos llamaron de Young, por una perra recién parida a 18 kilómetros de la ciudad en una localidad llamada Paso de las Piedras. Estaba dentro de un tronco con cinco cachorros”.

Enumeró que “también nos dejaron una dogo esquelética que estaba en la zona del Golf, tiene chip y está castrada. No podemos devolverla a su antiguo dueño por el mal estado y ante el Registro Nacional de Animales de Compañía (Renac) investigaremos a quien pertenece para hacer la denuncia por maltrato”.

Durante la semana pasada, “en días de lluvia recibimos la denuncia de una perra atada a la intemperie. Hicimos la denuncia y estamos esperando la actuación del INBA. Su dueño me la entregó y acá la tengo castrada. Pero la ley de tenencia responsable no se hace cumplir porque entregan el animal, pero dentro de un tiempo se consiguen otro. Mientras que el maltrato animal no pase al Código Penal, no se controlen los criaderos y se obligue realmente a castrar, no se solucionará el problema. Por ahora todo es de palabra y, por ejemplo, hay varios cazadores que se han negado a la castración y no pasa nada”.

Reconoció que “lo único que se hizo fue poner plata para castrar. Tenemos los recursos y están los animales, pero no los traen. Lo único que no se ve son las hembras alzadas, porque ni bien nos avisan, vamos enseguida. Pero hay muchos perros errantes o con dueños que andan en la calle y eso hace que la gente reclame un refugio para encerralos. En vez de eso, tienen que hacer cumplir la ley”.

El decreto presidencial 106/023 reglamenta el Programa Nacional de Albergues. “Refugio y albergues es lo mismo. Solo cambia la palabra. Allí se terminan matando entre ellos y se contagian las enfermedades. Son verdaderos campos de concentración. Además, la gente irresponsable se entera y traen cajas con camadas de cachorros y así no se frena más. Incluso, quienes atiendan los refugios tienen que ser idóneos y realmente sentir empatía por los animales. Ya se ha comprobado en Maldonado que, con funcionarios municipales, no funciona”.

De León opinó que “mucho peor es el agujero negro de dinero que lleva. A esa plata, más vale usarla en castrar, educar y hacer cumplir la ley. Los refugios se transforman en un círculo vicioso. Nunca se sale de eso y si hablamos de bienestar animal, los albergues no lo proporcionan”.