Un lluvioso Día de los Difuntos

Como cada 2 de noviembre, en el Día de los Difuntos, cientos de sanduceros recordaron a sus seres queridos fallecidos y asistieron a la necrópolis local para acercar una flor donde descansan sus restos. Las lluvias que se registraron durante gran parte de la jornada no impidieron que se cumpliera con esta tradición, aunque según manifestaron en uno de los puestos instalados frente al cementerio, la concurrencia durante la mañana fue un poco menor que el año anterior, lo que atribuyeron indudablemente a las precipitaciones. Sobre las 16 y teniendo en cuenta que las puertas del cementerio permanecerían abiertas hasta las 18, cuando el sol quería asomarse en un cielo que igualmente permanecía totalmente nublado, pero ya sin lluvia, se pudo observar a numerosas personas de todas las edades que se acercaban con sus ramos de coloridas flores. También se celebró una misa en el Cementerio Parque Jardín de Paz a la que asistió un centenar de personas a pesar del mal tiempo reinante.