Diabetes: una patología “no silenciosa” que avanza a pesar de actualización profesional

La doctora Sotelo realizó controles de glucemia a los asistentes a la charla.

En la sala Elsa Morales de Casa de Cultura, la especialista en psiconeuroinmunoendocrinología, diabetología y salud integrativa, doctora Débora Sotelo, brindó una charla sobre diabetes y su abordaje enfocado en el incremento de los casos a nivel global, en el embarazo y sus síntomas emocionales. En la oportunidad, se efectuaron controles de glucemia (azúcar en sangre), a cargo de la expositora invitada.

El aumento “con más frecuencia de enfermedades que surgen a raíz de la diabetes” motivó al encuentro con la experta, señaló Patricia Fuletti.

La responsable de la empresa organizadora acotó que “una de las preguntas principales al hacer lentes, sobre todo bifocales o multifocales, es si la persona sufre de vértigos o si es diabética, porque siempre afecta la visión. Cuando los valores están por fuera de los rangos normales, la gente no ve bien con el lente que tenga. Frente a esa realidad y viendo trabajar a Débora, organizamos una charla en Paysandú”.

MITOS Y DESINFORMACIÓN

Sotelo destacó la necesidad de “desmitificar conceptos o desinformaciones que tenemos hoy en día. Es la clave para evitar llegar a la diabetes cuando la persona tiene muchos factores de riesgo”. En las charlas “vemos que las personas tienen muchos conceptos equivocados, a pesar de que todos los años salimos a la calle a hacer controles e informamos sobre los valores de diabetes, prediabetes, insulino resistencia o si los valores son normales”.

Explicó que “el valor de la glucemia es lo último que se afecta. Muchas veces se escucha, incluso a nivel profesional –lamentablemente– que la diabetes es una enfermeddad silenciosa. Y no es silenciosa. Va avisando y los factores de riesgo deben escucharse”.

En este sentido, alertó que el número de diabéticos aumenta vertiginosamente. “En el mundo tenemos 537 millones de personas que padecen esta enfermedad. Es muy preocupante, no por el número en sí. Sino por la velocidad con la que viene aumentando”.

“En 1980 teníamos 180 millones de personas con diabetes. En el año 2014, eran 422 millones. Es muy importante tratarlo con la gente porque todo el tiempo se hacen congresos de actualización. Los profesionales estarían actualizados en esta patología, sin embargo, el número de personas con diabetes sigue avanzando”, dijo a EL TELEGRAFO.

VAN CUANDO DUELE

Sotelo reflexionó que “el problema está en que no nos hacemos responsables todos, los profesionales y la gente. Las personas consultan al médico cuando les duele algo y la diabetes no duele. Pero sí, va avisando”.

Resumió que “el primer indicador de que está viniendo la diabetes es la cintura mayor a 88 en la mujer y mayor a 102, en el caso del varón. El segundo signo es la Acantosis Nigricans, que es un oscurecimiento en la zona del cuello con aparición de pequeñas verrugas denominadas acrocordones. Empieza a oscurecerse la zona de las axilas, debajo de las mamas o la ingle. Eso se llama Acantosis Nigricans y es insulino resistencia”.Posteriormente aparecen otros signos, “hasta que por último se presenta la glucemia alterada. Una glucemia mayor a 100 indica que ya está alterado y va agravándose cuando sube a 110 o 120. Estamos hablando que la persona se encuentra en prediabetes. Una vez que tiene 126, ya se hace el diagnóstico de diabetes con dos o más valores mayores a 126”.

EN NIÑOS

A la sala asistieron interesados de variadas edades, desde niños y adolescentes hasta mayores. “Lamentablemente, tenemos un índice cada vez más alto de niños con diabetes tipo 2. Hace muchos años, los niños diabéticos eran tipo 1, que tiene que ver con otro aspecto de esta enfermedad. El tipo 2 era la diabetes de los adultos. Sin embargo, hoy se encuentran cada vez más niños con diabetes de este tipo, que es ciento por ciento prevenible”.

Según las estadísticas, “nada más que el 4 por ciento de los casos diagnosticados, obedece a la genética cuando hablamso del tipo 2. Un 96 por ciento obedece a costumbres y formas de vida dentro de las cuales se incluye la alimentación”.

Sotelo enfatizó en “el concepto de la epigenética, que es la forma de vivir y cómo altera nuestra expresión genética. Esa es la clave para hacer algo por nuestra propia vida y revertir la situación, si es que todavía la persona no llegó a la diabetes. Y si ya existe, evitar las comorbilidades que se asocian con frecuencia donde la mayor parte de las personas con esta patología, termina falleciendo de cardiopatía diabética”.