El campeón de Europa doblegó con facilidad, a media máquina y siendo contundente, al campeón de América.
No se trata de la vieja Intercontinental, sino la final del Mundial de Clubes que se cerró ayer en Arabia Saudita con el triunfo claro por 4 a 0 del Manchester City ante el Fluminense.
Los dirigidos por Pep Guardiola alcanzaron el quinto título del año, y el técnico pasó a la historia al quedarse con su cuarto título del Mundial de Clubes, luego de los dos festejos orientando al Barcelona y de otro con el Bayern Múnich.
Los citadinos no perdonaron. Y aprovecharon cada uno de los errores de los brasileños. El primero fue de Marcelo, cuando iba un minuto de juego, y terminó en gol de Julián Álvarez.
Iban 27, cuando Nino metió un gol en contra que prácticamente liquidaba las cosas.
Después, en el complemento, llegaron los festejos de Phil Foden a los 72’, y otra vez de Álvarez, cuando faltaba solo un minuto para el cierre del partido, que fue caliente.
A tal punto que Felipe Melo terminó a las piñas con Kyle Walker.
El campeón formó con Ederson; Kyle Walker, Ruben Dias, John Stones (Josko Gvardiol); Nathan Ake (Oscar Bobb), Rico Lewis (Matteo Kovacic); Rodri (Manuel Akanji), Phil Foden (Matheus Nunes), Bernardo Silva, Jack Grealish; y Julián Alvarez. El Flu jugó con Fabio; Samuel Xavier, Nino (Marlon), Felipe Melo (Diogo Barbosa), Marcelo (Alexander Cristhian); Andre, Matheus Martinelli; Jhon Arias, Ganso (Vinicius Lima), Keno (John Kennedy); y Germán Cano.
Por el tercer puesto, el Al-Ahly le ganó 4 a 2 al Urawa Reds.

