Mientras el río se encuentra ya por debajo de los 6 metros (5,80 metros, bajando), otras 79 familias se presentaron ante el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (Cecoed) para iniciar los trámites previstos por el Operativo Retorno, que les permitan volver a ocupar sus hogares, tras la creciente del río Uruguay.
Hasta ayer se registraron 238 familias. Esto hizo descender en alrededor de un 25% la cantidad de desplazados. Disminuyó a 13 el número de evacuados (10 mayores) y a 1.513 el de personas autoevacuadas (838 mayores y 675 menores) totalizando 1.526 desplazados.
Siguiendo el protocolo del Sistema Nacional de Emergencia (Sinae), se ha integrado un equipo de trabajo, integrado por técnicos de diferentes disciplinas. Se ocupa de controlar aspectos edilicios para garantizar la seguridad de las viviendas, realiza las coordinaciones con UTE para reconectar la energía eléctrica, con OSE para restablecer el suministro de agua y con la Dirección Nacional de Bomberos para las habilitaciones que correspondan.
Asimismo, equipos de salud evalúan las condiciones sanitarias y equipos operativos llevan a cabo las tareas de desinfección y fumigación de las viviendas, así como la limpieza de cámaras sépticas y pozos negros. Cuando las viviendas están en condiciones de habitabilidad, se procede primero al traslado de los bienes y luego al traslado de las personas. En lo que respecta a la represa de Salto Grande, el embalse sigue en 35 metros. El aporte que recibe desde aguas arriba es de 14.660 m3/s y el caudal evacuado se ubica entre 12.500 y 14.500 m3/s.

