Entre el cambio climático, las alertas y la escasa reacción de la sociedad

Santiago Caramés, director del Sinae.

Tras el trágico domingo anterior, en el que falleció un niño de ocho años y un joven de 20 en Colonia por el temporal que azotó la región, el director del Sistema Nacional de Emergencia (Sinae), Santiago Caramés, dijo que se trabaja desde hace tiempo en la implementación de algún nuevo sistema de alerta ante este tipo de fenómenos.

“Te voy a decir algo y me vas a decir que hablo con el diario del lunes, después de lo que pasó: veníamos trabajando en eso. Estamos buscando nuevos sistema de avisos. La primera vez que vine a Paysandú (el intendente) Nicolás Olivera me dijo que había que pensar en eso, y como pasa en otros países del mundo contar con alertas tempranas, tener un canal directo de comunicación puede ayudar mucho”, dijo ante la consulta de EL TELEGRAFO.

Caramés catalogó como “fatalidad y accidente” lo sucedido con Bosco Picos Saldivia, el chico de ocho años que falleció cuando un pino cayó sobre la cabaña en la que estaba alojado en el campamento de la Asociación Cristiana de Jóvenes, y del joven veinteañero. Aunque se mostró contrario al comunicado de la ACJ tras la trágica situación, en la que indicó que no existía alerta meteorológica por parte del Instituto Nacional de Meterología (Inumet).

“Fue fatalidad y accidente lo que sucedió con el chiquito de ocho años y el joven de 20. Hay dos muertes de por medio, no puedo entrar en dimes y diretes pero sí puedo decir que el comunicado de la ACJ no se condice con la realidad, por el simple hecho de que los avisos están: la alerta naranja del sábado a las 23.30 que iba a regir a partir de las 3 de la mañana y hasta las 5, también estaba”, indicó.

Pero Caramés fue más allá y planteó qué es lo que sucede con los pronósticos y las alertas, a las que la población da poca importancia.

En ese aspecto, dijo que “hay una variabilidad climática y todos los pronósticos tienen algo de incertidumbre. Es muy difícil hacer un pronóstico de 48 horas para adelante con exactitud. Pero sí se alertó y avisó a la población. Después podemos entrar en la discusión de los avisos, los umbrales, las alertas, pero se avisó a la población que la mano venía complicada para el fin de semana, con tormentas fuertes”. Y remarcó además que “hablé con el prefecto de Colonia y a las 4.15 ya había (vientos de) 150 kilómetros por hora en el puerto, y 167 en la estación de Inumet en el aeropuerto”·

Ahora bien: el director del Sinae puso sobre la mesa que “podemos hacer todas las previsiones posibles, avisarle a la población y hacer las alertas, pero si cuando hay avisos y alertas no nos ponemos alertas”, es difícil. “No es un tema de culpas, es un tema de educación, de educación meteorológica  para elevar nuestra percepción de riesgo sobre determinados temas”.

Y dijo que “con Inumet, Metsul o quien sea, terminamos jugando a ver quién le emboca o no. Cuando va a llover y hay una alerta gigante, si no sucede nos reímos. Eso es un problema porque quiere decir que no prestamos atención”.

Por eso, Caramés opinó que “si no metemos el tema de la percepción de riesgo sobre determinados fenómenos en la discusión pública, estas cosas van a seguir sucediendo. Hay que tomarlo en serio y no lo hacemos, incluso los actores políticos”. ¿Qué se puede hacer al respecto? Educar a la población. El jerarca explicó que “desde la dirección del Sinae se trabajó con más del 90 por ciento de las escuelas rurales en base a hacer talleres de sensibilización, para los más chiquitos y las maestras. También por ahí hay que entrar. Cuando se concretó el decreto de que no se podía fumar en espacios cerrados fue porque hubo un terreno abonado desde muchos años antes en los que te decían que fumar estaba mal en espacios cerrados. Era educación, de cierta manera”.

Y lamentó que “el tema no está en la conversación pública y nos acordamos cuando hay fatalidades”. Y se preguntó: “Quiero ver en una semana cuánta gente estará hablando de esto”.