Los frigoríficos concluyen el año 2023 con volúmenes de carne en cámara superiores a 2022, al comparar los volúmenes de producción y la cantidad de carne exportada. La producción de carne vacuna en 2023 sufrió un mínimo descenso anual de 2% –unas 15.000 toneladas–, determinado por una baja moderada de la faena, parcialmente compensada por un aumento en el peso de las carcasas.
De acuerdo a la información del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Uruguay exportará unas 480.000 toneladas equivalente carcasa, unas 45.000 toneladas menos que en 2022 (-9%) y una parte de este descenso se desvió al mercado interno. Al menos hasta octubre, el consumo interno de carne producido en el país tuvo un crecimiento de 3%.
Por lo tanto, la suma de exportación y consumo interno de carne producida en el país desciende alrededor de 40.000 toneladas, unas 25.000 toneladas más de lo que cae la producción.
Las estimaciones indican que el stock de carne en cámaras de frío al cierre de 2023 es de unas 25.000 toneladas peso carcasa. El hecho está determinado por una producción de carne alta en el último trimestre del año, con 10 semanas consecutivas con más de 50.000 cabezas semanales, carcasas más pesadas y un mercado internacional que mantiene niveles de demanda que no permiten la colocación del volumen producido.
Caída mínima
El último tramo de faena de vacunos en Uruguay, redujo sensiblemente la caída respecto al año anterior, a lo que se suma un aumento en el peso medio de las carcasas para determinar una contracción de la producción de carne de solo 2,5% en el año.
Al finalizar el año, el país habrá faenado unos 2,3 millones de vacunos con un peso medio que tiende a ubicarse en 261 kilos por carcasa. La caída en la cantidad de animales faenados será de unas 110.000 (-4,5% anual), en tanto que las carcasas serán 5 kilos más pesadas en la comparación anual. La producción de carne vacuna será de 600.000 toneladas, con un descenso de 15.000 a 16.000 toneladas respecto a 2022 y 68.000 toneladas menos (-10%) que el récord de 2021. A largo plazo, habrá sido la tercera mayor producción de carne vacuna de la historia, con lo que se encadenan tres años consecutivos por encima de las 600.000 toneladas.
La expectativa en 2024 es de un moderado descenso adicional en la cantidad de vacunos enviados a faena. Es probable que el peso de las carcasas mantenga la tendencia ascendente, pero es factible una nueva caída en la producción de carne vacuna en proporciones similares a la baja de 2023.

