En 2020 estaba celebrando el éxito de Parásitos, la primera película de habla no inglesa que arrasaba en los Oscar. Hoy, Lee Sun-kyun ha aparecido muerto dentro su coche en un parque central de Seúl, la capital de Corea del Sur, tras dejar una nota de suicidio para su familia. Sun-kyun, que tenía 48 años, llevaba un tiempo siendo investigado por la policía por un asunto escabroso relacionado con drogas y chantaje.
El actor estaba en su mejor momento profesional, con el salto a Hollywood que le había permitido protagonizar series como Dr. Brain para Apple TV+ además de confirmar su éxito como estrella coreana. Sin embargo, en octubre de este año se supo que la policía iba tras él acusándole –a él y a otras siete personas– de tomar drogas ilegales como la marihuana varias veces este año, algo fuertemente penado por la ley en ese país.
Para defenderse, Sun-kyun afirmó que era víctima de chantaje por parte de otra de las personas investigadas que ya le había extorsionado y hecho perder cientos de miles de dólares. La policía le interrogó varias veces (la última el pasado sábado) por su uso de drogas, a lo que él respondió una y otra vez que había sido engañado y no sabía a lo que se estaban refiriendo.
Sun-kyun estuvo este año en el Festival de Cannes y ha protagonizado una de las películas más taquilleras del año en Corea del Sur, Sleep. Deja tras de sí a su esposa y dos hijos. Hay que tener en cuenta que, según la ley coreana actual, el uso continuado de drogas puede castigarse hasta con 14 años de cárcel, y la vida personal del actor estaba viéndose muy afectada por las acusaciones. También fue el protagonista de uno de los mejores “k-dramas” que puede verse en Netflix; Mi señor.

