Paysandú permite hasta 50 dB de pirotecnia; aún sin solicitudes para la venta ambulante

El 17 de diciembre de 2021 la Junta Departamental publicó el decreto Nº 8324/2021, que define, reglamenta y prohíbe el uso, venta y distribución de artefactos pirotécnicos. El documento agrega que desde el año 2022 tendrá “el rango máximo permitido de presión sonora de 50 dB (decibeles)”. La normativa vigente establece, además, el rotulado del producto y la exhibición en forma separada de los artefactos de estruendo. Los controles que realiza la Intendencia refieren “puntualmente a la hora de la venta y es que necesitan autorización correspondiente. Pero hasta la víspera no hubo solicitudes ante Inspectoría sobre venta de pirotecnia”, informó el secretario general de la Intendencia, Fermín Farinha.

El decreto

La normativa establece que la “comercialización minorista y/o mayorista, tenencia, uso, manipulación y depósito de elementos de pirotecnia se deberá contar con la autorización de la Intendencia Departamental de Paysandú”. Una vez otorgado el permiso correspondiente, “se notificarán las condiciones y productos alcanzados por la prohibición”. En cualquier caso, “se deberá contar con la autorización del Servicio de Materiales y Armamento del Ministerio de Defensa” y los funcionarios municipales asignados a la tarea de inspectoría, “podrán solicitar el auxilio de la fuerza pública” para su cumplimiento. Ante la contravención de la norma, pueden disponer la requisa del material pirotécnico en infracción, aplicar sanciones pecuniarias, hasta la inhabilitación o clausura de locales comerciales.

En Paysandú

Hasta el miércoles “no había solicitudes planteadas para la venta de pirotecnia en Inspectoría y los controles de la Intendencia se hacen puntualmente a la hora de la venta, desde que necesitan la autorización correspondiente. En esa instancia, se previene al vendedor sobre la normativa vigente”, dijo el secretario municipal Fermín Farinha a EL TELEGRAFO.
Recordó que el Ministerio de Defensa Nacional a través del Servicio de Materiales y Armamento, “autoriza el ingreso al país. A partir de allí se regula a nivel nacional y ya existen varias propuestas para darle una seguridad jurídica. Porque cada departamento regula en función de la resolución de su Junta y ejecutivo departamental”.

A nivel local “hubo una propuesta del Ejecutivo, la Junta lo reguló y adicionó los decibeles por sus efectos en animales y personas”. No obstante, “el mercado se ha ido modificando porque también se modificó la demanda y la gente pide otro tipo de elementos, como los productos pet friendly o cero ruido”.
Consultado sobre el origen de la mercadería a la venta y las potestades municipales, precisó que “después de comprobar si el vendedor tiene o no la habilitación para la venta al público de pirotecnia, tiene que tener la habilitación para la venta ambulante. Además, estamos atentos a la situación de la frontera que impacta en Paysandú. Pero hasta ahora no hubo mayores inconvenientes. En cualquier caso, se buscan los mecanismos preventivos y apelar a la conciencia ciudadana por lo que provoca el uso de esos productos”, dijo Farinha.

Plataforma Animalista: “No entendemos por qué se retrasa la ley que regula la pirotecnia”

La Plataforma Animalista, que nuclea a 35 organizaciones de todo el país, integra la Coordinadora Pirotecnia Cero Uy, fundada en 2020 junto a familiares de personas con Trastornos del Espectro Autista, otras organizaciones de protección animal como Coendú, la Defensoría de Vecinos y Vecinas de Montevideo, presentó un proyecto para la regulación del uso de la pirotecnia.

Proyecto de ley

“Trabajamos desde el año 2020 y lanzamos campañas de concientización. Hace un par de años, presentamos un proyecto a través de la diputada Silvana Pérez que busca la prohibición de la pirotecnia de alto impacto. Si bien apoyamos la prohibición de toda la pirotecnia, sabemos que en el Parlamento no hay apoyo. Por eso, esta iniciativa se aprobó en la comisión de la Cámara de Diputados y en el Senado, se iba a estudiar el martes pasado, pero estamos a la espera de novedades antes de fin de año”, dijo Karina Kokar, integrante de la plataforma.
El colectivo de organizaciones aguarda por la aprobación “de una ley nacional que prohíba la venta y comercialización de la pirotecnia más fuerte. Es decir, la importación de los productos que tiene el rombo rojo o más de 110 decibeles”, dijo a EL TELEGRAFO.

Por departamentos

“Vemos que a nivel departamental, Florida –por ejemplo– se sumó con una reglamentación y, con la excepción de cuatro departamentos, ya estaría regulado casi todo el país. En el caso de Salto y Paysandú se prohíbe la pirotecnia por encima de los 50 decibeles”.
Sin embargo, Kokar reconoció que este avance es “desparejo”, en tanto “se hacen muy difíciles los controles. Porque estos productos siguen ingresando, los importadores siguen comprando y por eso, creemos esencial tener una ley para todo el país y que se tengan bien claros los perjuicios de la pirotecnia de alto impacto”.
Los controles no permiten el ingreso de esta mercadería de forma legal, “pero puede ocurrir de forma ilegal, tal como pasa ahora. Una ley implica además, que el Estado haga campañas de concientización. Por eso, no entendemos por qué se retrasa la ley. Y no se genera una baja importante de las ventas, porque tienen que venderse productos de bajo impacto sonoro”.

Campaña

La Coordinadora Pirotecnia Cero Uy lanzó una nueva campaña de concientización denominada “Sentí lo que yo siento”, con la instalación de una carpa en el centro de Montevideo. Estaba organizada para el próximo domingo, pero debió trasladarse hasta el jueves de la semana que viene ante los anuncios de inclemencias climáticas. “En la carpa habrá un equipo especial de sonido con auriculares y un video. Invitaremos a las personas a que ingresen y experimenten lo que sienten las personas con autismo o los animales. Además, colocamos cámaras para filmar las reacciones de las personas con el objetivo de difundir lo que sienten y que cuenten lo que experimenten”, concluyó.