Peñarol vuelve a vivir: habrá finales

Peñarol cambió la pisada, y lo hizo cuando necesitaba. Le ganó 1 a 0 a Liverpool, con un gol en la hora de Abel Hernández, y no se resignó: forzó a dos finales para la definición del Uruguayo.
El carbonero se plantó en cancha de otra manera en el Estadio Centenario. Tenía la obligación de estirar la definición, y por eso planteó desde el vamos un cambio táctico en cuando a cómo se paró el equipo.
Diego Aguirre la tuvo clara: había que copar la mitad de la cancha para intentar controlar el juego de Liverpool, que estuvo lejos de sus últimas producciones.
Con el paso de los minutos la receta se afianzó. Peñarol la cumplió a rajatabla, y Liverpool no encontró salida, sin poder encontrar a los hombres que proponen buen juego.
Así, las cosas se hicieron más tácticas, y el fútbol estuvo desaparecido durante gran parte del juego. Por eso las ocasiones de gol fueron escasas.
Quizás lo más claro del partido fue un cabezazo de Vecino que obligó a De Amores a una gran estirada en el complemento.
Una incidencia clave en el partido fue la expulsión de Rivero en el negriazul, que condicionó al equipo de Jorge Bava para el alargue.
En tanto, Menosse fue expulsado en Peñarol más tarde, pero el árbitro dio vuelta la decisión tras llamado del VAR.
Peñarol, que había sido más en los últimos minutos del tiempo reglamentario, también lo fue en el alargue.
Liverpool no le encontró la vuelta. Y no pudo hacer demasiado ante un equipo que sumó a Franco González, y que fue un azote. Hernández decretaría el único gol del partido, que le da la chance a Peñarol de jugar dos finales por el título: el miércoles 13 en Belvedere y el 16 en el Campeón del Siglo.