El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, sostuvo que mejoró la situación del empleo en el país, con una tasa de actividad más alta y un descenso en los envíos al seguro de desempleo en diciembre. El secretario de Estado comparó las cifras con 2017, cuando se registró uno de los niveles más bajos de desempleo en los trabajadores pertenecientes al sector privado.
No obstante, reconoció que históricamente las cifras del desempleo juvenil triplican la estadística y corresponde con una problemática del sistema educativo formal que “está lejos” de aportar a la formación laboral.
DESEMPLEO ESTRUCTURAL
“En términos generales, podemos decir que tenemos una situación del empleo bastante mejor que la que teníamos antes de la pandemia. Esa es una realidad. Tenemos más puestos de trabajo, la tasa de actividad más alta y el desempleo a nivel nacional permanece bajo, Incluso, está baja la cantidad de trabajadores al seguro de desempelo en diciembre. Y el promedio mensual de 2023 es el más bajo desde 2017”, señaló el ministro a EL TELEGRAFO.
Explicó que “hablamos de un sector de los trabajadores formales dependientes privados. Es una buena señal porque todos los indicadores son positivos. No sólo territoriales con departamentos más altos que otros, sino por categorías sociales”. Sin embargo, “desde hace décadas que los jóvenes menores de 25 años mantienen el triple de desempleo que la tasa nacional. Si el promedio del país es de 8,2, en los jóvenes es de 24. Siempre es el triple y hay un problema estructural, con una tasa diferencial por género que es de dos puntos. O sea que, comparado con la diferencia de edad, es mucho menor”.
En este sentido, Mieres planteó desafíos “porque no queremos decir que está todo bárbaro. Hay una población económicamente activa que no encuentra trabajo y es el 8 por ciento. Así como aquellos que buscan por primera vez y tiene grandes dificultades”.
El ministro opinó que “hay un problema de perjuicios hacia los jóvenes y muchos empleadores no tienen confianza. Por otro lado, tenemos un problema con el sistema educativo formal que está lejos de la formación laboral. El sistema está cerrado en sí mismo. Por eso, es importante una transformación educativa con la mira puesta en la preparación para el mercado de trabajo”.
MODIFICACIONES A LA LEY
Mieres enfatizó que “en muchos países existe el mismo problema con el desempleo juvenil. No es original de Uruguay. Quizás en otros países la brecha es más chica o parecida. Pero más alta, es difícil. Porque hablamos del triple y ese ya es un número importante”.
En cuanto a las acciones llevadas adelante por el gobierno para mejorar estos guarismos, Mieres detalló las modificaciones a la Ley de Promoción de Inversiones, con el objetivo de promover el empleo juvenil.
“La verdad es que no me siento satisfecho con el resultado. Hemos logrado el ingreso de 4.000 jóvenes por año y el incentivo es importante. Proponemos que, cuando contratan a un joven por primera vez, el empleador tiene un subsidio por un año. Si mantiene al trabajador joven en su planilla de trabajo hasta que cumpla 25 años, tendrá el descuento del aporte patronal. A pesar de todo, no se mueve la aguja”, aseguró.
Consultado sobre las razones de la escasa receptividad, consignó que “en materia de acceso al empleo, hay un poco de temor en el empleador que tiene desconfianza en meterse en el subsidio que pasa por el Ministerio de Trabajo y por el BPS. A veces hay desconfianza de que haya inspecciones. Incluso hemos tratado de corrregir las trabas burocráticas y que no haya más de una semana de demora para que el beneficio sea efectivo. Pero el miedo a la burocracia es otro elemento”.
TURISMO
Mieres mostró cautela al realizar una evaluación sobre la actual temporada turística que finalizó su primera quincena de enero. El Ministerio de Turismo presentó los datos correspondientes al año pasado y celebró el “récord de visitantes”, con la presencia de más de un millón de personas. Sin embargo, en los últimos tres meses los ingresos bajaron, en comparación al récord anterior, registrado en 2017. Con mayor cantidad de visitantes, hubo menos gasto ante la diferencia cambiaria que no favorece al visitante argentino, quien ha sido históricamente el principal mercado.
“Veremos lo que pasa al final de la temporada. Recién cursamos la primera etapa y no hay que apurarse a sacar conclusiones, ni para un lado ni para otro. La primera quincena es muy importante y, seguramente, tendremos respuestas variadas, pero la reducción de los argentinos de clase media es notoria”, dijo Mieres a EL TELEGRAFO.
En cuanto a ingresos al país, “estábamos acostumbrados a que, por lejos, el argentino era más numeroso. En esta oportunidad, es muy parejo con los uruguayos en el exterior. Es lógica una menor presencia porque el panorama en Argentina es muy duro. Ahora está cambiando, pero el proceso indica momentos de incertidumbre muy grande. Incluso, un período de golpe sobre las finanzas domésticas que —quizás– no hubo otro remedio, pero son medidas que demoran en tener efecto. Y Uruguay sigue siendo muy caro para ellos”.


